Oración a la Virgen de Guadalupe para que no falten los alimentos
Nuestras Santísima Virgen de Guadalupe tiende a diario su gran misericordia sobre todos los que le entreguemos nuestro día y nuestro camino a ella, así que para que no falte el pan en tu hogar te regalamos esta oración a la Virgen de Guadalupe. A continuación vas a realizar la oración para que no falten los alimentos en tu casa, ni en casa de tus seres queridos.Oh, Poderosa Virgen de Guadalupe,
Madre de nuestro querido Jesucristo y Madre de la Iglesia.
Tú, que desde este lugar muestras tu grandiosa misericordia
y tu caridad a todos aquellos que suplican por tu amparo;
te pedimos que atiendas la oración que hoy te dirigimos con confianza plena,
y preséntalo a tu Hijo Jesús, nuestro único Redentor.
Te ofrecemos a ti grandísima Madre nuestra vida,
nuestro trabajo, cada una de nuestras alegrías,
como también nuestras enfermedades y nuestras penas.
Concede la paz, la justicia y la prosperidad a nuestro pueblo;
porque confiamos a tú cuidado todo lo que tenemos y todo lo que somos,
Nuestra Señora y Madre. Anhelamos ser absolutamente tuyos y transitar contigo
a lo largo del camino de la lealtad completa a Jesucristo en su Iglesia,
tómanos siempre con tu mano afectuosa.
Virgen de Guadalupe,
Santísima madre nuestra, te rezamos por todos los patriarcas,
Para que puedan guiar a los fieles a lo largo de los caminos
de la intensa vida cristiana, de amor y obediente servicio a Dios y a las almas.

Hoy nos acercamos a ti para agradecerte por todas las bendiciones
que has derramado sobre nosotros, y a rogarte que no falte
el pan en nuestras mesas, que proveas a cada una de las familias
que están necesitando el pan en sus hogares y sobre todo
Santísima Virgen de Guadalupe la de mi hogar y mis seres amados.
Confiamos plenamente en ti, y en tus manos colocamos nuestras vidas
y nuestros futuros, eres tú la encargada de proveer todo lo que necesitamos
en nuestras vidas, Grandiosa Madre de Dios míranos con tus ojos de piedad
y perdona nuestros pecados para que así puedas bendecirnos.
Te rogamos que nos regales paz y bienestar,
y te agradecemos por el día que estamos por comenzar,
llévanos de tu mano para conseguir de una manera honrada
el pan para nuestras mesas.
Te alabamos y adoramos, y te agradecemos una vez más
por ser quien guía nuestras vidas y nuestros pasos,
en el nombre de tú hijo Jesucristo.
Amén.





