Oración a la Virgen de Guadalupe para sanar ¡Consigue la Sanación!

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Existen situaciones de salud en las que necesitas ayuda divina, no importa que tan complejo sea el problema. Hoy te enseñaré la oración para sanar a la Virgen de Guadalupe. Por medio de este artículo te estaremos enseñando una plegaria a la Virgen de Guadalupe, para que nos ayude a sanar de cualquier enfermedad.

Ya que la salud es de gran importancia para poder realizar todas aquellas cosas que Dios nos demanda. Es por esto que te invito a continuar leyendo este gran artículo, de tal manera que puedas realizar la oración para sanar y que Dios escuche tu plegaria. De tal manera que sane cualquier enfermedad que puedas tener tú o alguien cercano a ti, familiar o amigo.

Índice

    La oración para sanar ¡Dios y la Virgen de Guadalupe te ayudará!

    Cuando necesites recibir ayuda del cielo para sanar alguna enfermedad, alguna dolencia o cualquier problema de salud, realiza la oración para sanar a la Virgen de Guadalupe en cualquier lugar.

    Querida Virgen de Guadalupe, tú eres capaz

    de realizar cosas imposible.

    No existen cosas en el mundo

    que no puedas hacer.

     

    Por ello, vengo a ti ahora, desesperado

    por un milagro de curación.

    Pido tu completa y total curación

    de cada célula de mi cuerpo.

    Creo que lo harás,

    para la gloria del nombre de Jesús.

     

    Esta enfermedad ha traído muchos días

    y meses de sufrimiento,

     Pero la alegría llega por la mañana.

    Virgen de Guadalupe, como

    nos dijiste que hiciéramos,

    Por ello, sigo rezando, y no me desanimaré

    para que finalmente sea curado.

     

    Vengo a ti, sigo viniendo, sigo pidiendo,

    y sigo buscando y llamando.

    Vengo a ti con una perseverancia desvergonzada

    por la curación que has prometido.

     

    Mantengo mis ojos fijos en Ti,

    querida Virgen de Guadalupe.

    Querido Padre Celestial, te agradezco

    tu profundo e ilimitado amor,

    Que me sostienes en mi lecho de enfermo.

     

    Coloco mi confianza en ti para que me restaures

    y me otorgues una salud completa.

    Gracias por enviar a Tu propio Hijo como

    sacrificio por mi pecado y enfermedad.

     

    Ya que estás a mi favor, sé que nada

    puede estar en mi contra.

     La victoria abrumadora es mía a través

    de Tu Hijo, Jesucristo.

    tu fe te ha sanado

    ¡Oh Señor, Tú eres para mí un Dios de liberación!

    Por favor, sácame de esta prisión de la enfermedad

    y llévame a una vida de salud próspera

    y de plena movilidad.

     

     Te agradezco, oh Dios, que proveas en tu bondad

    a los débiles y discapacitados.

    Te pido que bendigas con una

    abundante lluvia de curación.

     

    Nunca me has fallado,

    y confío en Tu amor y gracia.

    Soy tuyo, y tú eres mío.

    Te pido por favor, mi querido Señor,

    afirmo que lo que has prometido

    es la herencia de los siervos del Señor.

     

    Estoy lejos de la opresión de la enfermedad. No temeré.

     Esta enfermedad que me ha asaltado caerá de mí

    por Tu culpa, mi Justo Redentor.

     

    Ninguna arma formada contra mí prosperará.

    Mi fe permanecerá en Tu provisión y gracia,

    Jehová Rafael, mi Gran Sanador.

     

    Ciertamente Virgen de Guadalupe,

     Te agradezco que esta aflicción

    sea abrumadoramente

    conquistada a través de ti,

    porque me amas.

     

    Asimismo sé que las armas

    de guerra con las que me has

    bendecido son divinamente

    poderosas para destruir esta fortaleza

    de enfermedad y discapacidad.

     

    En el poderoso nombre de Jesús, cada síntoma

    que se ha levantado contra mí es destruido.

    Todo lo que no debería estar en mi cuerpo

    por favor que sea tomado cautivo

    y es desalojado para siempre.

     

    Por ello, oh Dios, de la abundancia

    de tus gloriosas riquezas,

    por favor fortaléceme

    con el poder de tu Espíritu Santo en mi cuerpo físico.

    Mi corazón está lleno de fe en Ti.

     

    Finament sé que Tu curación excederá todo

    lo que pueda comprender,

    Debido al poder de Tu Espíritu Santo

    trabajando en mí.

     

    Amén.

    Sanar nuestra vida con el espíritu de Dios

    Para tener una buena comunión con Dios necesitas tener un cuerpo sano, pero sobre todo un espíritu sano. Por ello, debes recordar que esto es indispensable ayudar a encontrar el camino a todas las personas que se encuentran perdidas.  Asimismo, necesitamos que muchas personas puedan sanar su cuerpo y su alma, que puedan estar mucho más cerca del camino de Dios. Y para que esto suceda, una de las opciones es ser de ejemplo para los demás. Por favor, que nuestro comportamiento sea un plus para los demás.

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