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Oración a la Virgen de Guadalupe ¡No estoy yo aquí!

17 junio 2020
Oración a la Virgen de Guadalupe ¡No estoy yo aquí!

La oración a la Virgen de Guadalupe es la comunicación directa entre cada una de sus devotos y la santísima Virgen. Cada día son miles las personas que se reúnen en el santuario de la Virgen de Guadalupe para rendirle homenaje, agradecerle y pedirle favores celestiales.

Nuestra grandiosa Virgen de Guadalupe cada día ayuda y bendice a millones de personas, que al igual que nosotros, buscan su protección y ayuda en sus vidas, para lograr acercarse cada día más a Dios y al reino de los cielos. Aquí te compartiremos una bonita y poderosa oración a la Virgen de Guadalupe, para que agradezcas a ella cada una de las cosas que te ha brindado y pidas aquello que necesitas.

Oración a la Virgen de Guadalupe ¡No estoy yo aquí!

Confía en la poderosa oración a la Virgen de Guadalupe, y encuentra la protección y la salvación en tu vida cada día. Realízala cada mañana para que la Virgen de Guadalupe se encuentre a tu lado siempre.

Te pido en este nuevo día que

estoy por comenzar que

me protejas y me guíes de la manera

en que siempre lo has

 hecho santísima Virgen de Guadalupe.

 

Tú que con tu increíble poder vienes a proteger a

cada una de las personas que te

alabamos y asimismo te pedimos

 tu increíble protección cada día.

 

No me dejes nunca, no me

 desampares nunca en mi vida

te suplico, por favor.

 

Eres bendita entre tantas,

solo tú has sido capaz

de proveerme con cada una de

las cosas que hasta el

día de hoy te he solicitado con gran devoción.

 

Eres bondadosa, tú grandiosa Virgen

de Guadalupe eres la

muestra de lo que es noble y también

misericordiosa con quienes te aman.

 

Nunca esperas nada a cambio,

solo te complace ver que

en nuestras vidas somos felices y es

por eso que Dios te

bendijo con un don tan poderoso y hermoso.

 

Para brindarnos en

cada momento la ayuda que necesitamos.

 

Te doy gracias por no abandonarme,

por mantenerme

a salvo y alejado de todas las personas

que quieren ver que

 mi vida sea un desastre.

 

Te doy gracias por alejarme del infierno

que se puede vivir aquí en la tierra.

Cada día hay más odio y resentimiento

en este mundo,

cada día son más las personas que

se alejan de Dios y es por eso que yo hoy

te pido que hagas algo por ellos.

 

Que les muestres el verdadero camino que

deben seguir para que encuentren

la felicidad en sus vidas.

 

Gracias por mostrarme a mis

enemigos, esos que

 se disfrazaban de buenas personas

para entrar a mi hogar.

 

Yo prometo igual que siempre que

nunca haré nada en

 su contra, pues tú eres la encargada de

darle a cada una de las

personas lo que merecen.

 

Sé que Dios tiene grandes planes

en mi vida, y ya que a

través de ti los va cumpliendo uno a uno,

 

por eso te doy  gracias cada día,

porque mi vida se encuentra rodeada de

bendiciones y regalos a diario y sé

que es gracias a ti.

 

Cada día te entrego mi vida,

mi corazón y mi camino.

 

 Para que seas tú quien maneje

mi ser de la manera

adecuada, de la manera en que Dios

desea que sea manejada.

 

 Porque sé que de esta forma, yo

podré encontrar la salvación eterna

y asimismo la entrada al reino de Dios.

 

Te ruego que perdones cada

uno de mis pecados,

aquellos que muchas veces hago sin

notar que estoy obrando de mala manera.

 

Abre mis ojos siempre en esos momentos,

para arrepentirme antes de

 que sea demasiado tarde.

 

En ti confío y confiaré todos

los días de mi vida. En el nombre de Dios.

 

Amén.

Confiar en ella es encontrar nuestra salvación

Dios obra a través de la santísima Virgen de Guadalupe, pues él ha brindado a ella el grandioso poder de bendecirnos y cuidarnos en todo momento, además de darnos todo lo que en nuestras vidas es necesario. Es por eso que, alabar y adorar a la Virgen de Guadalupe también nos estaría acercando a Dios, ya que ella es enviada por Dios para cuidarnos en cada día de nuestras vidas.