Oración para colocarnos en Presencia de Jesús
Debemos tener presente, que como hijos de Dios, es importante colocarnos en la presencia de Jesús cada nuevo día. Esto lo hacemos con la finalidad, de estar bajo la cobertura de nuestro Dios y que su mano siempre nos proteja.Amado Dios, en este momento me postro
a tus pies, para agradecerte por cada
una de tus bendiciones. Gracias, ya que
aun sin merecerlo, Tú siempre nos cuidas.
Yo te exalto y te bendigo, pues no existe
otro Dios como Tú, y por eso recibes toda
alabanza y admiración, puesto que eres digno.
Tú, eres grande, poderoso y nada más Tú
reinas en este mundo.
Perdona, si mis acciones y mis actitudes
me han alejado de tu presencia,
y ayúdame a poder discernir
en que momento te he fallado.
Mira mi corazón y mis ganas de servirte,
yo deseo que Tú, seas el centro de mi vida
y me gusta hacer tu voluntad. Pon en mí,
un espíritu humilde para aceptar
tus correcciones y así ser digno de ti.
Te entrego mi alma y mi corazón,
que a partir de este momento,
yo pueda siempre estar en tu presencia.
Quiero ser usado como
un instrumento para tu obra.
Señor, yo me rindo a tus pies
y te pido que seas Tú, doblegando
mi rebeldía, mi carácter y mi humanidad.
Yo necesito sentirte a ti,
en mi corazón y agradarte.
También quiero entregarte a toda mi
familia y seres queridos, sé Tú, obrando
en sus cuerpos. Y que aquellos que aún
no te conocen, tengan un encuentro
contigo y así se entreguen a ti.
Señor, en tu palabra, dice que no existe
un lugar donde me pueda esconder.
Porque Tú, siempre estás presente en todo.
Es por eso que te pido que no me sueltes jamás.
Yo quiero habitar en tu presencia y así poder
gozar de la paz que Tú, nos brindas a cada
uno de los que te buscamos. Conoces los
deseos y anhelos más profundos de mi corazón.
Por eso, todo lo que soy lo entrego
por completo a ti, y que en mi vida
solo se cumpla lo que Tú deseas
y consideres que es para mi bien.
No permitas que mi espíritu y mente
se corrompa con las vanidades de este mundo.
No me sueltes nunca de tu mano
y abrígame bajo tu amparo.
También protege a mi familia, que
confíen sin dudar ni un segundo de ti.
Mira sus mentes y sus necesidades.
Que seas Tú, concediéndoles los deseos
de su corazón y que puedan complacerte
por todas tus bondades. Que aprendan a
amarte y agradecerte por ser un Dios lleno de amor.
Tú, también nos dices en tu palabra,
que el que habita al abrigo del altísimo,
morará bajo la sombra del omnipotente,
y no habrá nada que pueda hacernos daño.
Ya que Tú, eres el escudo y la fortaleza.
Por eso mi confianza la coloco en ti,
porque sé que Tú, nunca me desampararas
y siempre estarás cuidando de mí.
Ayúdame a poder serte fiel solo a ti,
y que pueda adorarte en cada momento de mi vida.
Muchas gracias, por estar a mi lado
y no soltarme, te agradezco por librarme
de todas las acechanzas del enemigo
y siempre escuchar mi oración.
Gracias, por haberme escogido
y darme el privilegio de ser tu Hijo,
en el bendito nombre de Jesús.
Amén.

