Las Novenas sirven para ofrecer agradecimientos por los favores al Niño Jesús
La dedicación de hacer una novena religiosamente, es porque nuestro deseo de manifestar lo que sentimos sea reflejado con estricta devoción y compromiso. Pues el poder de las novenas en mayor que una sencilla oración. Rezar por nueve días con el mismo fin sin faltar a ninguna oración aumenta el poder de conseguir el propósito de comunicación. Es importante reconocer que cuando se recibe algún favor implorado ante una deidad divina. Debemos ser agradecidos con ellas y dedicar además de oraciones como muestra de nuestra de retribución. También una Novena al Santo Niño Jesús de Praga en agradecimiento por los favores.Santo Niño Jesús de Praga
Mi bendito niño adorado,
eres la luz de mis ojos, el aroma de mis sueños,
el reposo de mi alma y la alegría de mi vida.
Tu dulzura me conmueve cada vez
que aclamo a ti,
porque siempre
has acudido a mi llamado.
Más que pedirte en esta oportunidad
mi niño hermoso,
estoy aquí con la mayor humildad
y la mayor felicidad
porque has cumplido mi petición.
Por eso vengo a darte las gracias infinitas
desde mi noble corazón
porque fuiste leal y sincero a la confianza
que he depositado en ti.
Más fortaleces mi fe y mi devoción hacia ti,
cada vez que me ayudas a solventar
mis penas y dificultades,
tu grandeza y honor se acrecientan ante mi
porque jamás me has defraudado.
Mis llamados, mis plegarias y mi clamor
siempre han sido escuchados por ti,
y atendidos
por nuestro gran padre.
Que más puedo yo, ahora aquí complacido y feliz
de tenerte a mi lado, que entregarte mi vida
y esta novena para demostrarte
que agradezco todo lo que haces por mí.
Bendito serás siempre mi niño hermoso,
porque eres maravilloso, porque te amo,
te admiro y me rindo siempre ante ti
para ofrecerte los honores que te mereces.
Me has complacido con tu misericordia
y hoy de rodillas ante ti,
te ofrezco mi vida y mi corazón para
entregarlo a las bondades de tu ser
y ser cada día un mensajero de tu gracia.
Eres todo amor, toda pureza, toda compasión,
toda humildad, toda entrega y ante mi
eres el ser más hermoso
que pueda habitar en mi corazón.
Tú y nuestro Padre Poderoso,
junto a la Santísima Virgen María
y el Espíritu Santo,
reciben de mí, los más sinceros sentimientos
de admiración y entrega sin medida.
Además no te apartes de mí,
jamás me abandones,
yo estaré aquí siempre buscando
de ti mi Niño.
Como prueba viva del amor que te tengo
y de mi sincero y leal compromiso.
Por último no vayas a desampararme,
sigue de mi mano porque sin
ti no podría continuar.
Me fortaleces en la fe y la admiración
hacia tu grandeza.
Te amo mi Santo Niño Jesús de Praga.
Amén.

