Desde que Dios mandó a su propio hijo a la tierra para perdonar nuestros pecados, siempre
ha demostrado el amor infinito que tiene hacia nosotros. Por eso, a través de la oración, podemos
hacer nuestras peticiones, así que si tú quieres saber si tu oración poder te invito a que sigas leyendo.
¿Cómo orar a Dios por un enfermo?
Sabemos que nuestro cuerpo fue un regalo que Dios nos dio. Sin embargo, este cuerpo no es inmune a las enfermedades y a los primos que en la actualidad se vive. Por esto es que cuando estamos enfermos nuestro
primer refugio debe ser Dios.
Aunque sabemos que la medicina ayuda bastante a eliminar y aliviar las enfermedades, nunca hay
que dejar de lado a Dios. Por el hecho de que Él es el creador de la vida. A su vez, Él hace los milagros que la ciencia aún no se explica.
Pues cuando
la ciencia dice que es imposible o no se puede, Dios les demuestra una vez más que si se puede. Es por eso que cuando vayas a dirigirte a Dios debes ser sincero y agradecido con Él.
Puede pensar todo, podrás asegurar que tu petición será cumplida. Además, debes de tener en cuenta que está petición, debe salirte de tu corazón y que tenga
contenga tus propias palabras.
Exponiendo claramente lo que te acontece, aunque parezca que Dios no se escuche en ese mismo instante, tu milagro se
materializa en su debido tiempo. Logrando así la sanidad de por quien se ruega a Dios.
Por otro lado, en algunos versículos de la biblia habla de que Jesús, cuando estuvo
predicando con sus Apóstoles. Decía que aquel que pedía, que buscaba y que tocaba la puerta de Dios.
Se le concedía todo lo que pidiese, pues nosotros a ser malos le dábamos cosas buenas a nuestros hijos. Porque ha de Dios darle
cosas malas a los suyos.
¿Cuál es el santo que ayuda a los enfermos?
Según la religión católica existen bastantes santos para curar enfermedades, sin embargo,
el santo San Pantaleón, es considerado por la iglesia católica el santo de los enfermos, pues fue un médico que se dedica a curar a los pobres y antes de morirse dejo un par de milagros.
No obstante, su vida no fue tan buena cómo se pinta, pues en aquel entonces a las personas que proclamaban la palabra de Dios eran perseguidos por las personas que están en contra de esta y
él no fue la excepción.
Ya que en muchas canciones lo trataron de ahogar, atándole una piedra a su cuello. También intentaron quemarlo, hasta lo colocaron en medio de unas fieras para que se lo comieran, pero esto nunca resultó.
Por lo que la última instancia que utilizaron para acabar con
su vida fue decapitándolo. Y cuando esto sucedió milagrosamente apareció un árbol en el lugar de los hechos, así que sus discípulos recogieron su sangre y pedazos, de su túnica.
Y los repartieron en relicarios, los cuales fueron distribuidos por toda Italia y parte del mediterráneo, Adamas, hoy en día, se dice que aún se conserva una parte de su sangre en el
Altar Mayor del Real Monasterio ubicado en Madrid, España.
¿Por qué Dios no sana a todos los enfermos?
En muchas ocasiones Dios decide no sanar a la persona porque
tiene un plan distinto para ella. Por eso es importante que nunca nos apresuremos ante los planes de él.
Ya que, la culpa no es de los médicos, ni la persona que está padeciendo la enfermedad. Pues en su destino ya estaba
descrito este capítulo.
Pues para Dios
la sanidad para esa persona no era físicamente,
sino sanar su alma de esa enfermedad que estaba padeciendo tan gravemente. Por otra parte, en muchas ocasiones las personas son sanadas, por qué son incrédulas ante los milagros de Dios.
Otra de las razones por las cuales Dios no sana la persona. Es porque la petición, qué se está haciendo, ya sea la misma persona enferma o los familiares que lo están cuidando,
no lo hacen con fe y devoción.
Por tal motivo es que cuando te vayas a dirigir a Dios debes siempre hacerlo
con mucha fe y devoción.