Esta es una hermosa oración para el día de la madre
Todos los días nuestras mamás luchan por nosotros y en algunos casos hasta de adultos seguimos viendo su gran amor incondicional, pareciera que no tienen cansancio, que no sufren, que nada les duele, que no se enfermarán por no afectarnos.Primero que nada,
Padre en el nombre de Jesús,
te doy las gracias porque
ha llegado una vez más
este día tan especial.
Hoy es día de la madre,
y es un momento grato
en donde sé que
puedo agradecerle
a mi mamá, tanto amor.
Porque tú has permitido
que aún siga con vida
para apoyarme.
Durante toda mi vida
ha estado a mi lado,
no me ha dejado solo.
Además, muchas veces
hasta se ha quitado
el pan de la boca
para dármelo a mí.
A sido fuerte;
y también ha resistido
en los momentos
de mayor dificultad
que se le ha presentado.
Y también ha vencido;
porque tú siempre
has permanecido a su lado
y has sido fiel.
Por ello, en todas
las facetas de mi vida,
siempre conté
con su apoyo.
Aun, cuando ya me
encuentro grande,
he podido apreciar que
su amor jamás
ha dejado de ser.
Asimismo Señor, en este día
tan especial permíteme
que a través de mi
oración.
Ella reciba las mejores
bendiciones, no solo material
también espiritual.
En este día tan especial
que para mí, no solo es hoy
sino todos los días.
Asimismo Señor te imploro
que guardes su salud
en todo tiempo;
y en todo momento.
Por consiguiente,
líbrala de cualquier atadura
generacional de
sus antepasados.
Asimismo, quita todo temor
de su mente y de su
corazón porque tú
estás con ella todos
los días de su vida.
También Padre de la gloria,
dueño del oro y de la plata
te pido por sus finanzas;
que nunca escasee el pan en su mesa.
Y provéeme a mí también,
que soy su hijo
Señor, lo suficiente para llevarle
a mi madre todo lo que merece.
Tú Señor, eres nuestro pastor,
Dios mío; y jamás nos
desampararás.
También guarda
su entrada y su salida;
y a donde vaya, a su lado este tú
santa presencia.
Sé tú quitando todo argumento
de derrota, que quiera venir a su mente.
Señor, te ruego que
además, nos mantengas unidos
como la familia
que siempre hemos sido.
No permitas que el sol
se oculte sobre nuestro enojo.
También permite que siempre
tengamos ese corazón
dispuesto para escucharnos,
y que la altivez no
traspase nuestro corazón.
Porque entonces te alejarías
de nosotros;
no permitas eso Padre eterno.
Finalmente, cúbrenos con tú
infinita gracia,
y permite que tu luz resplandezca,
sobre nuestro rostro Señor.
Amén.

