Oración a Dios para pedir un deseo imposible
Todo es posible si puedes creerlo, el Señor te invita a que aumentes tu fe cada día; de esa misma forma, él podrá cumplir los deseos de tu corazón. Realiza esta oración con tu confianza en Dios y él hará en tu vida.Amado Padre Celestial, Dios
Todopoderoso Señor ante
ti rindo mi voluntad;
Solo en ti puedo confiar, me
postro para buscar tu rostro,
tu hermosa presencia quiero sentir.
Porque, tu nombre será Santo
siempre. Alabado seas tú,
Santo de Israel;
que vives en la eternidad, donde
anhelamos estar junto a ti por siempre.
Esperanza nuestra
eres tu Señor, sin ti nada
somos, aspiramos
tú amor y compasión siempre.
Por lo tanto, tu Reino queremos ver.
Solo tu vara y tu callado, nos pueden
dar esa paz que tanto buscamos; y
que solo tú nos puedes dar.
Sobre todo, a tu sagrada voluntad me
quiero someter en todo momento; se
que tus juicios son mejores que los
míos, en tus atrios yo siempre quiero
permanecer.
Si la prueba viene a mí,
sé que tú me resguardaras de todo mal.
Asimismo, Señor quiero que tu oído
este presto a escuchar me petición.
Tu palabra dice: “pidan y Dios les dará”, en
eso me hincó yo para venir ante ti, por mi
deseo difícil de conceder;
Pero yo sé que
para ti mi Señor no hay cosas imposible
por hacer, solo tú lo haces posible todo.
Es más, yo sé que lo imposible
para el hombre; para ti si es posible.
Por eso te pido que aumentes
mi fe cada día, para ver mi petición
cumplirse ante mis ojos.
Porque tú eres el
Dios que lo increíble; donde lo
improbable lo haces posible.
Es más, tú eres el Dios de Abraham,
José, Moisés David, Daniel; en el
pasado lo hiciste con estos grandes
hombres por eso, sé que lo puedes
hacer conmigo en el presente.
Eres tú Señor el mismo ayer,
hoy y siempre. Porque Señor, solo
tú me puedes dar,
la templanza para esperar; en medio
de mis dificultades.
Sé que tu mano,
protectora no se apartará de mí; ni
a diestra, ni a siniestra. Porque tú cuidas,
a tus hijos y los cobijas en tu regazo.
Sobre todo, Amado Padre también
quiero que perdones mis iniquidades;
Señor sé que con ellas, te he ofendido
Padre, no quiero caer en el pecado.
Asimismo, líbrame del lazo
del cazador; ya que el enemigo anda como
león rugiente buscando a quien devorar.
Ya que mi pecado ha sido limpiado,
querido Jesús; de la misma forma
quiero yo perdonar a mis perseguidores.
También deseo darte gracias Señor,
por tener tu oído presto a mi petición.
Todo honor y toda gloria sean por
siempre y para siempre para ti, mi
querido Dios; espero que tu gracia
y misericordia jamás se aparten de
mi lado.
En el nombre Poderoso,
Maravilloso, Sublime y Tierno de Jesús.
Amén.

