Oración para aceptar a Cristo como mi Señor y Salvador
El hombre siempre va a necesitar de la guía y ayuda del creador, es por eso que es importante que abramos nuestro corazón con el fin de aceptar y recibir a Cristo como tu salvador.Dios Amado, en esta hora vengo a postrarme
ante ti. Primero para darte infinitas gracias,
por las bendiciones que me das y por lo que
me regalas al día.
Te agradezco por mi familia, mis padres, hijos,
por mi pareja, porque sé que a pesar
de las circunstancias, Tú,
siempre estás allí para cuidarnos.
También quiero pedirte disculpa si te he ofendido,
ya sea de pensamiento, de palabra, consciente o inconsciente.
Perdona eso que haya hecho en el pasado
y de lo cual ya no tengo memoria.
Perdón también por aquello con lo que mi familia,
te ha fallado u ofendido, y dales la sabiduría
necesaria para que ellos puedan
reconocer que te necesitan.
Señor Jesús, en este momento vengo ante ti,
y reconozco que no hay otro Dios como Tú,
que todo aquello en lo cual creía,
solo son eso, creencias.
Porque eres Tú, el único y verdadero Dios,
y no existe en el mundo, ni fuera de él,
otro como Tú. Es por eso que en esta hora
yo te abro mi corazón.
Te invito a ti a que entres en él,
y te conviertas en el centro de mi existencia,
no quiero dar un paso más,
sin que Tú estés guiando mi camino.
Yo reconozco que sin ti, no somos nada
y que es por ti, que nuestras almas
cobran un sentido. Porque es por Tú
gran amor y por tu misericordia
que podemos seguir en pie.
Deseo que Tú, seas el centro de mi vida
y que gire en torno a ti, quiero agradarte,
alabarte y bendecirte en todo tiempo.
En este momento yo declaro
que te necesito, porque mi vida estaba
vacía y solo Tú, tienes el poder de llenar
mis sentimientos y de cambiar
mi tristeza en alegría.
Padre Celestial, te pido que así
como tocaste mi corazón, también seas Tú,
el afecto de cada uno de mis familiares
y seres queridos.
Que ellos puedan reconocer y entender
que Tú, eres el único Dios verdadero,
y que nos creaste con el propósito
de que seamos tus hijos.
Quita la venda de mis ojos para que así,
podamos percibir cada una de tus maravillas,
y aceptarte como el Padre, que está en los cielos.
Que mi vista no se cierren a la verdad
y que podamos entender que Tú,
nos has amado desde el principio
y que es por eso que siempre me
has intentado proteger.
Dios de Israel, que a partir de este
momento seas Tú, obrando en mi ser.
Yo te acepto como mi único Señor y salvador,
en tus manos coloco mi vida
y que solo se cumpla tu voluntad en mí.
En este momento yo me alejo
de todo aquello que me aleje de ti,
y declaro que yo y mi casa
serviremos a Jehová,
que estos pies busquen tu lugar santísimo.
Cuida que nuestros ojos, oídos y boca,
no se corrompan con cosas pecaminosas
y que afecten mi comunión contigo.
Quiero agradarte y ser digno de ti.
Que mis pies nada más sigan tus pasos
y sobre cualquier cosa te pido,
que me ayudes a guardar mi alma de todo mal,
porque dices tu palabra, que de
nuestro corazón mana la vida.
Infinitas gracias por aceptarme como tu hijo
y escribir mi nombre en el libro de la vida,
te agradezco por tu misericordia,
en el bendito nombre de Jesús.
Amén.

