Poderosa oración a Jesús para pedir un corazón misericordioso

Poderosa oracion a Jesus para pedir un corazon misericordioso

Si deseas tener paz, amor, y misericordia por el prójimo, solo necesitas seguir las enseñanzas del Señor. Aunque muchas personas oran a Jesús para pedir un milagro, debes saber que es posible y más sencillo anhelar un mejor corazón. Con el fin de cumplir con el mandamiento del Altísimo.

Índice()
  1. Oración a Jesús por un corazón de amor
  2. ¿Es fácil el proceso de cambiar?

Oración a Jesús por un corazón de amor

Ama a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo. Si quieres ser un mejor persona en cualquier aspecto, además de contar con la bendición del Creador. Se recomienda que entiendas esa ley. Es decir, que hay que comprometerse y entregarse por completo a estos dos mandatos.

Señor Jesús, en esta hora vengo ante tu

presencia, para exaltar y glorificar tu santo

nombre. Porque nada más Tú, eres Dios y no

existe en este mundo otro como Tú.

 

Bendito Señor, quiero agradecerte por

todas las maravillas que Tú, me concedes

cada día. Agradecido, porque reconozco

que es por tu gran amor hacia mí, que mi

vida está llena de tus maravillas.

 

Gracias, por toda mi familia. Porque a pesar

de las adversidades que el mundo nos

presenta, podemos continuar unidos,

exaltando y glorificando tu nombre.

 

En este momento, me postro a tus pies para

pedirte perdón, por cualquier ofensa que haya

cometido contra ti. Disculpa aquello con la cual

te he fallado, tanto a ti, como a cualquiera

de mis hermanos.

 

Haz de mí una persona digna de lo que Tú, has

hecho por mí. Coloca en mí, un corazón

misericordioso, para que de esta forma yo me

sensibilice con las necesidades de los que me rodean.

 

Que yo esté dispuesto a ayudar y a servir en

el momento en que Tú me lo pidas. Que deje a

un lado mi egoísmo y esa humanidad, que muchas

veces me aleja de las cosas buenas

que Tú me ofreces.

 

A partir de hoy en mi corazón y en mi hogar reina

la paz, la armonía que procede de ti. Porque

reconozco que solo Tú, eres el único que puede

brindarnos esa tranquilidad que

nosotros tanto anhelamos.

Gracias, por escuchar mi oracion, porque se que Tu, obraras en el momento indicado

Tú, me conoces mejor que nadie, Tú sabes los

deseos más profundos que guardo en mi corazón.

Por eso todo eso lo coloco en tus manos y que a

partir de este momento, nada más se haga tu voluntad.

 

Ya no deseo vivir más bajo la angustia y la

incertidumbre que el mundo nos ofrece. Anhelo

aprender a depender de ti, y que en mi vida y mi

hogar siempre seas tu el primero.

 

Trata con cada miembro de mi familia, que también

se entreguen por completo a ti, y que acepten en

sus vidas como su Señor y Salvador.

 

Hazles entender que lo que este mundo nos brinda

es pasajero. Que lo que de verdad importa es

lo que Tú, nos das, pues nuestras vidas y lo que

somos depende solo de ti.

 

Gracias, te doy por el hecho de que me has

concedido el privilegio de conocerte y de llamarte

Padre. Ya que aun siendo personas pecadoras, Tú,

enviaste a tu único hijo, a morir por nosotros

en la cruz del calvario.

 

Por eso Tú, eres digno de recibir la honra y adoración.

Porque no te importo padecer todo tipo de

humillaciones, por concedernos la gracia de tu

salvación. Y ser el puente, para nosotros poder

presentarnos ante El Creador.

 

Porque Tú, dices en tu palabra, que nadie llega

al Padre si no es a través de ti. Es por eso que

yo quiero estar siempre tomado de tu mano y

que seas Tú, quien guie cada uno de mis pasos.

 

Gracias, por escuchar mi oración, porque sé que

Tú, obrarás en el momento indicado. Dame la fe,

que necesito para esperar en ti,

en el nombre de Jesús.

 

Amén.

¿Es fácil el proceso de cambiar?

No es sencillo, pues estamos acostumbrados a responder del mismo modo en que nos tratan. Notarás que la Deidad nos enseña a colocar la otra mejilla si nos dan un golpe. En tal sentido, si anhelas tener un corazón lleno de amor, debes aceptar las derrotas sin problemas. De esta forma serás una persona pacífica y misericordiosa, capaz de pedir un favor importante a Jesús.

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