Poderosa oración judía para romper maldiciones familiares
En las siguientes plegarias, con el fin de desprender pactos con los demonios, encontraremos la luz de la divinidad celestial. Sin miedo y con toda la fe debemos recitar como no los dice el Torah.Misericordioso y en tu gran poder,
digno de alabanza y ruegos.
Pido a ti, protector de la humanidad.
Porque Tú eres el creador,
quien sabe lo que andamos
buscando y lo que necesitamos.
En una oración de protección y liberación
vengo a suplicarte que, por favor,
dejes al enemigo lejos.
Donde la mala influencia
no puede afectar mi vida
ni actuar de una manera
maligna sobre ella.
Sé que existe una podredumbre
espiritual, que no pertenece a tu reino,
si no a los enemigos. Los que quieren que dejemos
de creer en ti.
Hoy, afirmamos en la fe que tenemos,
sobre el poder que nos acompaña día a día.
Sin miedo nos alejamos
de la oscuridad.
Disfrutando de la grata
luz que tiene para gozar
de un bienestar absoluto.
Ningún poder maligno nos
puede acompañar, porque estamos
protegidos por la gloria de Dios.
Asimismo, la intersección
de Abraham que ora por nosotros.
De tal manera que cualquier
maleficio se aleja de mí.
En caso de que ahora esté presente.
No tiene fuerza sobre mi vida
y tampoco va a poder
hacerme ningún daño.
Toda la comunidad judía
por nosotros ruega. Para que nos
mantengas bajo tu compasión divina.
Aleja cualquier persona
que me desee el mal.
Porque también existen amigos,
que son lobos que se disfrazan de ovejas.
De igual forma, a aquel que siente envidia
y solo desea el mal para mí.
Porque no me interesa
protegerme de los que
considero mis seres queridos.
Sentiré mucho dolor al
saber que alguien me traiciona.
Pero, prefiero vivir en la verdad
que estar engañado.
Te suplico, amado Jehová,
que me protejas ante cualquier
persona desconocida que quiera
hacerme daño.
¡Aléjalas por favor de mí!
En caso de que ya existe
algo malo en mi vida, te pido que
la restaures en tu amor y
sanes toda herida.
Ata a cualquier persona que tenga
infernales intenciones
en su corazón hacia mí.
Ya que esa cadena de energía
maligna se puede desencadenar,
y atarme a la envidia o algo malo.
Te pido por el amor divino
que tenía Abraham al escucharte,
que por favor seas mi defensor.
Sobre todo en estas causas que
son tan difíciles de resolver.
Sin el poder de tu gloria,
no soy nadie, tengo mi corazón
abierto por recibir cada palabra
de amor que tienes preparada para mí.
Anula en cualquier forma de ataque,
que mis enemigos puedan
desear hacia mí.
Deseo probar todos los beneficios
que tienen tu sagrado amor en
tu protección para mí.
Cada hijo que se acerca a ti puede
contar contigo, siempre y cuando
crea con fe que estás obrando en nuestra vida.
Sé que nada malo me puede pasar,
si me salvaguardo en tu afecto.
Del mismo modo, la luz será más brillante
que nunca y el amor poderoso.
Alcanzo a ver la grandeza
del cielo dónde estoy,
gozando de un alma pura
y llena de serenidad
que me otorga la paz y
me deja descansar.
Gracias, maestro por guiar mi andadura
y los pasos hacia
el camino del bien.
Aunque este viaje llamado vida
ha sido bastante difícil y complicado,
estoy bajo tu amor bendito, protector.
Donde a nada le tengo miedo
y a cualquier cosa puedo enfrentar con fe.
Amén.

