¿Cuál es la oración de la Magnifica católica completa?
A continuación, vamos a dedicar en total reverencia esta Oración de la Magnifica católica completa para recibir la bendición de la Santísima trinidad Padre, Hijo y Espíritu Santo, a través de esta oración a la Magnifica.Padre Celestial;
desde tu trono gobiernas con poder,
eres dueño del mundo y en lo que habita,
te pido tengas piedad por nosotros,
los pecadores,
y te acuerdes de nosotros,
cuando estés en tu gloria.
De rodillas ante ti me postro,
en este día, vengo a ti,
con un corazón arrepentido y humillado.
Te pido mi amado,
Rey de reyes,
que intercedas por la humanidad,
que un día tu creaste con amor,
y a causa del pecado ha sido desobedientes,
y han hecho el mal en el mundo.
Mi Señor perdona todos mis pecados,
y dame un corazón lleno de amor,
muéstrame la luz y el camino del bien,
para seguirlo conforme a tu voluntad.
Dios de misericordia,
abro mi corazón a ti, para que habites en él,
permíteme vivir de la
mejor manera posible,
así como, vivió tu hijo Jesús en la tierra.
Ir por el buen camino,
y los senderos de justicia,
ayúdame ya que, en mi naturaleza,
no puedo solo con tantos deseos,
que hay en este mundo,
que nos corrompen y nos hacen pecar.
Te ruego Dios Padre que me ayudes,
quita de mi alma todo rencor
que pueda haber sobre mi prójimo
y pon amor y bondad en mí,
quiero vivir de la mejor manera,
siguiendo tu ejemplo y sirviéndote a ti.
Te pido Dios bendito,
en el nombre de tu hijo Jesús,
asimismo Poderoso y misericordioso
que reines con poder en este mundo.
Toda la gloria, honra y alabanzas,
sean dirigidas a ti,
cúbreme con tu manto protector,
de la misma forma que las energías negativas,
y las trampas del enemigo,
queden inertes por tu voluntad.
Tu misericordia se extiende,
de generación en generación,
a los que te temen y te sirven.
Mientras predican la verdad de tu palabra,
enseñando al mundo,
que existe un mejor camino.
Dios de Israel,
santificado sea tu nombre,
y exaltado por los siglos de los siglos,
de todos modos, veremos
tu mano guardándonos,
y cuidándonos en todo momento,
de toda violencia y tentación.
Así como también de la muerte
y nos haces sentir protegidos
en el refugio de tu grandeza.
Nos regalaste a través de tu hijo Jesús,
el perdón de nuestros pecados,
en el acto de amor
mas grande que puede haber.
El cual fue humillado, y crucificado,
para que su sangre nos limpiara del mal
y sus heridas nos dieran sanidad
a nuestras enfermedades.
Finalmente, no tengo más que pedirte,
sino más bien agradecerte,
por las cosas perfectas y maravillosas,
que haces en mi vida.
Gracias te doy por tu bondad,
asimismo gracias por tu misericordia,
de la misma manera también por tu amor.
Y por escuchar las oraciones
de este humilde pecador,
que cada día quiere ser mejor para ti.
Amén.




