Oración a Dios para bendecir a mi familia y amigos
Es importante mantener la comunión con nuestro creador, nuestro Dios; es un Dios de orden y por ello debemos poner primeramente a él nuestras cargas, familia, amigos para que él nos ayude a discernir cuales son las personas correctas a las que debemos tratar.En primer lugar Padre,
que estás en los cielos,
te doy las gracias por haberme dado,
una familia maravillosa.
Asimismo te agradezco,
también por los amigos que me has regalado,
que a pesar de no ser perfectos,
los amo y agradezco a ellos
su amor incondicional para mi.
Siempre los tengo presente,
por eso te pido que los guardes,
de cualquier peligro,
de sus enemigos,
visibles e invisibles.
Asimismo, líbralos,
de toda enfermedad supuesta,
habida y por haber, y también
lleva sus cargas, rompe toda atadura,
que no les permita avanzar.
Por consiguiente; y con acción de ruego
te pido gran poder de Dios,
que de la misma manera; y de una forma
mucho más especial pero no más importante,
cuides de mi familia.
Ellos son mi tesoro más preciado,
mantén la salud de cada uno de ellos,
en buen estado,
para que puedan vencer de pie,
cada obstáculo que se les presente.
Perdónalos también si te han fallado,
ellos no saben lo que hacen,
solo necesitan de ti.
Todopoderoso no apartes,
tu rostro de ellos, mi familia
es muy importante para mi.
Qué haría yo sin ellos Padre Santo,
que son mi motor para seguir adelante,
son mi mas preciada compañía, mi alegría,
por ellos yo me levanto cada mañana,
con nuevas fuerzas para continuar.
Tú sabes muy bien que esta vida,
no es fácil, pero a su vez te puedo decir;
que para mí es maravillosa;
y vale la pena sentirse agradecido,
por el simple hecho,
de amanecer con vida.
Señor, permite que yo viva,
momentos maravillosos, cerca de mi familia
y de mis amigos, no me arrepiento
de estar donde estoy.
Siempre estaré agradecida,
de cada uno de los integrantes,
de mi familia por algo me los diste.
Ayúdanos a que podamos soportarnos,
los unos a los otros y que la ira,
no se apodere de nosotros.
Para que en medio de cualquier problema;
y circunstancia podamos resolver;
y mediar en medio de la prueba.
Dándote siempre,
la gloria y la honra a ti,
mi amado Rey del universo;
y Rey de mi vida también.
Finalmente puedo decirte,
lo grande que eres, y lo hermoso que es,
habitar en tu santa presencia.
Por último infinitas gracias mi Señor,
mi Padre, el que en mis peores momentos
no me ha abandonado.
Amén.

