Bendición de buenas noches
Siempre debemos estar orando, ya que esto nos permite tener una comunión con Dios. Uno de los momentos más oportunos para orar es antes de dormir, porque es cuando tenemos más intimidad para hablar con nuestro Padre, Dios. Es ahí cuando podemos ver cumplido lo que dice en Mateo 6:6. Oremos:“Señor, gracias por este día que me regalaste,
gracias por las bendiciones que me entregaste hoy,
gracias porque hoy fuiste tú
quien me sostuvo y guió mis pasos.
No sé qué haría sin ti,
por eso siempre te busco y sigo tus pasos,
porque quiero tener éxito en todo,
quiero ser bendecido y también quiero ser
de bendición para los demás.
Perdóname porque como ser humano me equivoco,
quizás consciente o inconscientemente.
Sé que no estoy libre de equivocarme
porque es la naturaleza del hombre,
pero te pido que sigas enseñándome cómo debo ser.
Cada minuto contigo es una enseñanza,
gracias por eso, gracias por tu tiempo.
Padre, así mismo como me diste las fuerzas
para estar firme durante el día,
te pido que me des paz durante la noche,
confió en ti mi Dios y sé que hoy
dormiré sin preocupaciones.
Sin temores descansaré,
para así poder seguir haciendo
tu obra el día de mañana.
Renueva mis fuerzas como al búfalo
para hacer frente a las acechanzas del adversario.
Bendice esta noche,
así como bendijiste el día,
bendice mis sueños.
No permitas que nada me desvele,
guárdame y protégeme,
regálame un día más de vida,envía ángeles,
arcángeles y serafines
para que guarden mi hogar durante la noche.
Ahora te pido por mi familia,
mis amigos, compañeros e incluso,
por aquellas personas que me han querido dañar,
guárdalos a cada uno de ellos,
bendice sus vidas, bendice su noche,
bendice sus sueños.

Te pido que ellos también descansen
y que renueves sus fuerzas,
no permitas que las circunstancias
que estén viviendo les quite el sueño.
Bendícelos, así como me has bendecido,
y guarda a cada uno de sus seres queridos.
Solo tú Dios eres el que puede darnos esa paz,
así como lo dijo tu hijo Jesús en Juan 14:27,
que la paz que nos entrega no es
como la del mundo sino mejor.
Por eso no tendré miedo alguno,
porque solo tú, Dios, me haces vivir confiado.
Así que en paz me acostaré y así dormiré,
en el nombre poderoso de Jesús.
Confió en que esta poderosa
oración de buenas noches,
me mantendrá a salvo de todo más,
tanto físico como mental.
Confió plenamente en que cuidarás de mi sueño.
Me entrego por completo en tus brazos,
confiado de que, al abrir mis ojos.
Estrenaré las más preciosas
misericordias para mi vida,
como la mejor dádiva para mi vida.
Infinitas gracias por quedarte conmigo mi Dios.
En el nombre de Jesucristo,
Amén.”

