Oración milagrosa para salir de las malas compañías y falsas amistades
Esta plegaria es justo lo que estás buscando, si precisas conocer excelentes amistades. Porque, de todo hay en el mundo, debes seleccionar muy bien quien habrá o no de acompañarte, para tener el más grande privilegio ¡Que cuente contigo! Esta oración poderosa para alejar las malas compañías y amistades, te ayudara a deshacerte de las falsas y a encontrar a las reales, esta rogativa dice así:“Señor, vengo a ti deseando desesperado tu socorro,
porque me siento dañado. Por quienes están en mi entorno,
ya que más que apoyarme me están lastimando, con sus actos,
pues van haciendo maldad a las personas que tienen a su paso.
Desequilibrando sus caminos, queriendo para ellos lo que tengo,
saboteándome sin cesar, manipulándome a su antojo,
obrando en mi perversidad.
Gracias Dios por haberme dado la claridad para
concienciar
sobre la malevolencia, que estos vienen haciendo,
en la que antes mis ojos estaban ciegos, pese a que me
había sido advertido por las personas amadas. En este momento,
concibo todo de manera diferente, arrepintiéndome desde el alma,
del dolor que he causado a otros en compañía de ellos.
Prometo pedir perdón a quien haya sido víctima de
estos atropellos y abusos. Igualmente, Padre imploro por tu
perdón, porque me avergüenzo de todo esto.
Permíteme la fortaleza para excluirles, apartarlos de mi sendero,
del de otros que no se han dado de lo que te estoy
confesando en este ruego. Gracias porque sé
que fuiste tú quien me libro de esto.
Te imploro que jamás me busquen nuevamente,
que seas mi escudo protector, que ya no puedan dañarme a mí,
a otros débiles de espíritu o Fe, que se haga tu justicia sobre
ellos, perdónales porque no saben lo que hacen,
por la ausencia de tu presencia en sus vidas,
no saben lo que hacen.
Escolta los pasos, de quienes como yo en tribulación
pecaron, pero que se arrepienten. Es mi pedido que nunca más
me tropiece con este tipo de gente, que me sea concedido,
coincidir con seres de luz, que me enseñen a amar al
prójimo, a apoyarles. Imploro que solo en mi existencia
se hagan presente leales compañeros,
libres de toda intención oculta, dame la oportunidad de
apoyarles de prestarles mi hombro. Finalmente, te pido que
solo permanezcan quienes tengan sentimientos nobles reales,
que eso sea una regla para los demás, imploro que nos
acompañes, hoy, mañana y siempre, hasta el día que me
toque partir de este mundo.
Amén.”

