Oración poderosa para abundancia del dinero
La oración, si es expresada con el corazón y con los mejores sentimientos podrá ser poderosa y eso da a hincapié de su positiva acción. Además de ser una herramienta que nos facilita la comunicación con nuestro Padre Celestial, también solventa aquellos pensamientos que no nos permiten enfocarnos en cómo resolver problemas y sobre todo producir. En la actualidad nos sentamos a pensar cada vez más en cómo obtener un aumento en nuestros ingresos de una forma efectiva, rápida y en abundancia. Dios es la pieza fundamental de nuestra existencia, por eso le pediremos que nos ayude a solventar esa situación económica que nos preocupa. Hoy se te enseñará la forma de hacerlo de manera prolija, con una sencilla oración que puede ayudarte ante aquellas adversidades que se viven cada día.¡Oh! gran padre celestial,
que con tu manto sagrado nos cubres y proteges.
Hoy este humilde servidor viene a suplicar,
tu ayuda y compresión es necesaria.
Cada vez se abren los caminos,
para aquellas oportunidades que pido.
Sin embargo, no las aprovecho del todo.
Tú que todo lo puedes,
quiero que guíes mi camino.
En este trayecto otórgame fuerza, paciencia y dedicación.
Hoy me arrodillo y me disculpo ante ti,
por todo lo malo que he cometido,
Te pido por aquellos que no tienen mucho,
te suplico por mí, por mi familia,
por toda persona que atraviese una situación difícil.
Sé que el dinero no es tan importante,
como lo puede ser tu amor eterno,
por cada uno de tus hijos.
Ante ti, hinco una rodilla,
y con una mano puesta en el corazón,
ruego por mi alma.
Estoy aquí,
pidiéndote con todo el amor que tengo.
Pónme al frente oportunidades,
que me lleven más allá,
para prosperar y conseguir estabilidad,
hazme aprovecharlas.
Ayudaré a las personas de escasos recursos,
compartiré tu bendición.
¡Oh Padre!
¡Oh Dios que todo lo puede!
En ti pongo la fe de mis pensamientos,
y contigo cuento a cada momento.
Clamo que me hagas tomar las decisiones adecuadas y oportunas,
las que más me convengan,
para que ese dinero llegue
y rinda cada día como si fuese el primero.
Tú eres el único capaz de multiplicar el pan,
de dar de comer al hambriento.
Ante ti me rindo,
te suplico para que se haga tu voluntad.
La urgencia que caracteriza esta petición, es auténtica.
Mi familia necesita de tu luz.
sé que me escucharás, y estoy agradecido.
Amén.

