Oración extremadamente milagrosa
Con esta milagrosa oración de protección a María Auxiliadora, todo peligro será desvanecido y los miedos desaparecerán por completo, debido al efecto milagroso de María, la Auxiliadora y protectora de los cristianos.Oh, María Auxiliadora,
Tú, que a lo largo de la historia
así has protegido a miles de cristianos,
Y has eliminado toda acción del maligno
destinada a dañar a los devotos a ti.
Hoy recurro a ti en busca de protección,
Para que el miedo deje de acechar a mi alma,
Ya que estaré confiado y tranquilo
al saber que cuento con tu presencia protectora.
Primero, auxiliame, madre mía,
Tal y como has auxiliado a miles de fieles.
Ten misericordia de mí,
Reina divina,
Y protégeme en este preciso instante,
que necesito de ti y de tu intersección.
No permitas que el maligno toque a mi puerta.
Elimina todo peligro cercano,
y desvanece todas las preocupaciones
que me invaden por ello.
Protégeme, madre santa,
Cada día y cada noche,
así, al momento de levantarme.
En todo instante, en cualquier lugar,
a toda hora y en cualquier situación.
Aléjame de los acontecimientos
en donde el peligro está latente,
Y no permitas que alguien me cause daño.
Amada madre protectora,
acompáñame en todo momento,
Que tu presencia entre en mi alma,
en todo mi ser y en toda mi vida.
Que no exista un solo segundo
en el que tu presencia no esté conmigo.
Deseo caminar siempre bajo tu cuidado,
Intercede por mí ante Dios
para que ningún peligro toque a mi puerta.
Resguardame, madre mía,
para no tener nada que temer.
Virgen santísima,
protégeme de las malas personas,
No permitas que entren en mi vida.
Ayúdame a reconocer
a los que quieren hacerme daño,
Para así alejarse por completo
de la maldad de sus corazones.
No permitas que la negatividad
de otros individuos pueda afectar,
Y ayúdame a ser los suficientemente
fuerte para enfrentarme a las injusticias,
Y así evitar que cualquier tipo de acto
cruel sea ejecutado, por más mínimo que sea.
Protégeme al salir de casa,
y justo al llegar a ella,
Protégeme en
los lugares que frecuento,
Y también en los lugares
a los que menos voy.
Que tu protección actúe
como un manto divino
e inquebrantable
cuando el peligro se acerque,
Para que la maldad del entorno
no pueda hacerme daño,
Ya que tu presencia estará
siempre conmigo.
Ayúdame a no tener miedo,
María Auxiliadora,
No permitas que las emociones
me controlen en momentos difíciles,
Intercede por mí para comprender
que no debo temer.
Porque estás conmigo siempre,
a cada instante y en cualquier lugar,
Y con tu protección no existen razones
para sentirme angustiado.
Que mi fe hacia Dios y hacía tu protección
sean más notorias que mis miedos.
No dejes que el peligro me afecte,
Ni permitas que las malas energías
se apropien de mí.
Protégeme de personas,
lugares y acontecimientos.
Finalmente protegeme de aquellos ámbitos
que no consideres que sean buenos para mí,
Que solo exista lugar para la felicidad,
el amor y la vida,
Y que el peligro y la maldad
se desvanezcan por completo
y sean ajenos a mí.
Amén.





