Oración poderosa en nombre de la gran familia por el bienestar de los hijos
La oración a la sagrada familia para mantener a los hijos a salvo se puede realizar en cualquier momento con mucha fe y disposición, acérquese con Dios por medio de este encuentro diario.Padre celestial todo poderoso,
creador del cielo y de la tierra,
pongo ante ti asimismo,
te entrego a mi sagrada familia.
Asimismo a mis hijos,
tú que tienes el dominio
sobre el cielo y la tierra
tu misericordia no tiene fin.
¡Oh señor!
No hay nadie como tú,
eres creador de maravillas,
te pido que me enseñes,
el camino de la verdad.
Le muestres ese horizonte,
lleno de luz a mis,
seres queridos cúbrenos,
con tu manto sagrado.
Líbranos de caer,
en las tentaciones,
como en el pecado.
Enséñanos a ser justos,
como nobles no permitiendo,
que la soberbia se levante,
contra mí ni de mi familia.
Señor soy tu siervo,
mi temor hacia ti,
es limpio por lo que,
permanecerá para siempre.
Hoy te pido,
de corazón salvación,
terrenal asimismo celestial.
Asimismo para toda
mi familia especialmente,
a mis hijos que necesitan,
de tu misericordia,
aclamo a ti con cantos y alabanzas.
Ya que has cuidado a mi,
descendencia hoy te suplico,
por esta familia que,
cree en ti y en tu salvación.
¡Oh señor tu que eres sabio!
eres grande tal como,
misericordioso pongo ante ti,
mi suplica del perdón.
El perdón de mis seres,
queridos en especial,
el de mis hijos como mi,
familia mantenlos a salvo.
Tú que eres padre,
hijo y espíritu santo,
intercede por nosotros,
por nuestros pecados,
como lo hiciste en un pasado.
Por medio de esta oración,
señor te pido que nos cuides,
nos protejas en todo momento.
Levanta nuestros,
ojos al cielo y en especial,
los ojos de mis hijos.
Para que dentro de sus corazones,
no salgan malos pensamientos,
malas acciones mucho menos,
las maldades no contaminen su ser.
Señor Dios permite que mis hijos
sean justos, nobles así como,
humildes además conozcan,
la verdad conforme a tu palabra.
Padre hoy he venido a buscar,
la salvación aléjanos del pecado,
la avaricia el engaño asimismo,
la incertidumbre padre,
de este mundo lleno de maldad.
Porque solo estando contigo,
el manantial de la vida,
no conoce el mal.
Amado Dios escucha,
mis ruegos como mis suplicas,
me acojo a tu gloria,
asimismo a tu majestad.
Porque siempre has amado
la justicia como aborrecido,
la maldad bendito Dios tu eres,
mi roca asimismo mi refugio.
No permitas que mi pie,
tropiece esperare con ferviente,
deseo las preciosas así como,
grandísimas promesas.
Las cuales son fruto,
de tu creación.
Prometo hacer,
perpetua la memoria,
de tu nombre en,
todas las generaciones.
Amén.





