Si deseas obtener un favor especial, no dejes de hacer una milagrosa oración a San Alejo
Claro, este santo nacido en Roma, es un santo muy milagroso y dado por entero a las cosas de Dios. Aun habiendo contraído matrimonio, se dedicó por entero a los pobres. Llegando a convertirse en un mendigo después de haberse despojado de todas sus riquezas. Te conminamos pues a conocer más de cerca a este milagroso santo, quien con seguridad que va a atender tu pedido con toda prontitud y eficacia. Te invitamos a encomendarle esta milagrosa oración a San Alejo para obtener un favor especial esta semana.Milagroso y misericordioso San Alejo,
Hoy en este día y en este momento,
ocupo tu atención ya que
me siento muy afligido y aquejado
por una pena muy grande que en estos
momentos nubla mi felicidad.
Te pido glorioso santo
que tú que dedicaste tu vida a los más necesitados,
hoy me atiendas y poses tu mirada en mi alma
acongojada para darle pronto alivio.
Yo (digo mi nombre y apellido,
luego le expongo el motivo de mi aflicción
y el milagro que deseo que se obre en mí
por su gloriosa intercesión)
Milagroso Santo,
no permitas que este humilde mortal
se sienta desahuciado en su dolor,
antes bien dame por favor tu pronta ayuda
para dedicar mi vida a alabarte en cuanto tenga
la más mínima oportunidad de hacerlo.
No me abandones en este valle de lágrimas
y por favor resuélveme este gran problema
que en estos momentos aciagos de mi vida
opacan por completo mi dicha y mi felicidad
junto a mis seres queridos.
San Alejo yo por mi parte
no me quedaré de brazos cruzados
y te prometo que voy contribuir
en completar tu obra aquí en la Tierra
haciendo obras de caridad en tu nombre
y rezando una novena en tu honor al menos
una vez al mes para agradecerte tus favores.
San Alejo, tu que no tuviste remilgos
en abandonar tus privilegios
en tu condición de patricio
y que todo lo diste en favor de los más necesitados.
Acude hoy en mi ayuda
y bríndame tu apoyo en esta semana,
en este día, para ver yo,
la luz de la esperanza con la
recuperación de mi felicidad.
Mientras tanto pondré flores en tu altar
y alumbraré tu imagen.
Siempre voy a portar junto con mis pertenencias
una estampita para venerarte
y propagaré la fe en tu condición
de santo acólito del Señor.
Concédeme pues esta gracia
que te he pedido sin dilación y recibe tú,
mis alabanzas en el nombre del Padre Todopoderoso,
en el nombre del Hijo que rescató a la humanidad
y en el nombre del Espíritu Santo
que nos infunde toda la gracia de Dios,
Amén

