Oración a San Cipriano para hacernos una limpieza espiritual logrando eliminar los males.
Lo primero es que no entremos en desesperación y angustia porque esta oración a San Cipriano para limpieza y alejar los males es realmente poderosa. San Cipriano es un Santo reconocido justamente por ser el protector de las personas que más lo necesitan. Debemos ser prudentes, pero sobre todo empezar a conocer que cuando estuvimos algún tiempo apegados de la palabra el Mal empieza hacer de todo para que dejes de creer. Tu fe en esta etapa de la vida que es tan importante debe mantenerse fuerte para que entiendas y puedas resistir todo lo que te está pasando. Muchas veces cuando creemos que nada peor puede pasar, algo mucho más peor está por pasarlos pero cuando realizamos esta oración las cosas comenzara a mejorar y lo empezaras a notar, lee detalladamente:Querido San Cipriano tu que siempre
nos cuida de todos los males que nos acechan
Hoy te vengo a pedir que
también limpies mi alma y espíritu de toda
mala situación que pueda atravesarse.
Elimina todas las culpas
y temores que agobian mi corazón,
limpiarme de todo el pecado
a través de mi arrepentimiento sincero.
Intercede ante Dios para que me
perdone por todos mis errores y pecados porque necesitamos.
Amado San Cipriano,
quien mejor que tu para llenar
mi alma de gozo y alegría con
nuevas situaciones y sentimientos.
La limpieza me renueva completamente
y me hace una mejor persona para enfrentar
el mundo es por esa razón te doy gracias.
Por estar conmigo en todo momento y poder contar
con todo tu apoyo y salvación
cuando lo necesito.
Protégeme de la envidia y las
malas acciones de las demás personas.
Hazme mejor cada día
también protege a mis seres queridos.
Entréganos fuerzas cuando queramos
dejar de luchar y ámanos porque en tus
manos descansaremos las veces que sea necesario.
Limpia mi espíritu de la ignorancia y llévame
a conocer mejor la
palabra de Dios para ser
mejor persona cada día.
Guíame cuando el camino sea oscuro,
porque solo tú tienes la
iluminación para mi vida y poder
ver todo mucho mejor.
Gracias por siempre protegerme y poder contar contigo
cuando siento que no puedo más.
Eres un buen amigo y un poderoso Santo que si sabe hacer
favores por eso te encuentras ahora escuchándome.
Resguárdame en tu compañía y no me dejes
solo porque te necesito.
Amén

