Oración para proteger y sellar la casa con la Sangre de Cristo
La Sangre de Cristo que derramo cuando fue crucificado en la cruz, quien limpio todos nuestros pecados y todo el mal que reinaba en el mundo, para luego resucitar y subir a la diestra de nuestro Señor. Su sangre es capaz de proteger nuestro hogar de todos los males y malas energías proveniente de seres malos espirituales, que quieren causarnos daño. Por ello repite conmigo y acompáñame a realizar esta oración de protección para mi hogar:Majestuoso Jesús, hoy vengo a ti,
para postrarme ante ti y alabarte,
para que tú, Jesús de Nazaret,
selles mi casa, mi hogar, mis pertenecías
y también mi familia, con la bendita Sangre de Cristo
que derramaste un día por nosotros.
Señor Jesús te imploro,
que derrames tu sangre en los cimientos
de este hogar donde vivo,
para que este lugar sea de plena dicha
y el gozo de vivir conforme a tu palabra.
Sello con tu Sangre querido Jesús mi hogar,
desde el aire que respiramos en este hogar
así como todo lo que entre y salga,
consiguiendo viento de paz y amor
para los que habitan este hogar.
Doy gracias a ti por darme la oportunidad,
de conocerte y por la fe en ti.
Aleja todo mal de este hogar
y conviértelo en felicidad.
Todas mis acciones serán conforme a tu voluntad
para respetarte y valorarte
todo lo que mereces.
Gracias Señor Jesús,
por guiar a mi familia,
sobre todo a mis hijos por el camino del bien.
tú nos haces llegar todos los días con bien a casa
y por regalarnos la dicha de la vida.
Eres el único que puede protegernos
de la envidia y de las tinieblas,
que cada vez son menos poderosas
porque estamos con tu presencia.
Jesús de Nazaret te suplico
que perdones nuestros pecados
y nos ayude a ser una mejor familia.
con tu bondad que invade nuestra alma
y espíritu ayudemos a los necesitados.
Llevemos tu nombre y tu palabra en alto
para así darte gracias por dar tu vida por nosotros.
Gracias padre por bendecir nuestro hogar.
Por protegerlo de las artimañas del Diablo
y por siempre estar en nuestros corazones
Infinitas Gracias Señor Jesús,
por cada aliento de vida.
Siempre estaré dispuesto,
abrirte las puertas de mi casa
para que te quedes y nos acompañes.
Amén.

