Oración poderosa para bendecir y sellar mi hogar con la sangre de Cristo
La sangre derramada de Cristo Jesús es el arma más poderosa del cristianismo. Es que por medio de ella, lavamos las culpas para acercarnos a la presencia del Padre Celestial Dios, y la Sangre de Cristo. Además, que con ella podemos atar potestades de maldad o Vanitas. Solo con realizar una oración en la privacidad de tu hogar. Así Dios, te conceda el milagro para sellar una casa de todo mal mediante la Sangre de Cristo, incluyendo las Vanitas o vanidades, de esa manera, bendecir los habitantes de la misma.Señor Jesús, en esta mañana vengo
ante ti. Para darte las gracias, por
cada una de las bendiciones que Tú
me has concedido hasta este momento
y, por su puesto, por el milagro de la vida.
Te agradezco, porque Tú, has sido un Dios
bueno y justo conmigo y toda mi familia.
Gracias por mi pareja, por mis hijos, por mis
Padres, mis hermanos y cada una de las
personas que amo.
Agradecido, porque a pesar de que la vida
nos coloca muchos obstáculos, ellos se
encuentran con salud.
En este momento quiero pedirte perdón por
aquello con lo cual yo te haya lastimado,
desde aquí, la privacidad de mi hogar
querido Dios.
Disculpa las ofensas hacia ti y mi prójimo,
y ayúdame a poder ser, esa persona correcta
y digna de todo lo que Tú me concedes.
Que yo pueda dar testimonio de tu amor por
mí con mi diario vivir. Que mis acciones solo
sean para glorificarte, no permitas que mi
corazón se llene de envidia ni de egoísmo.
Más bien, coloca un mi, un espíritu dispuesto
a servirte y a honrarte en todo momento de
mi vida. Que yo pueda ser instrumento en tus
manos, para llevar tu palabra
a donde quiera que vaya.
Padre de la Gloria, en este momento me
postro a tus pies, para pedirte que seas Tú
cubriendo mi vida, mi casa y a cada uno de
los miembros de mi familia
con tu sangre preciosa.
Limpia todas nuestras manchas y haznos
seres merecedores de tu gracia. Que estemos
presentables ante ti, porque nada más por tu
sacrificio es que podemos ser salvos.
En este momento, en el nombre de Jesús,
cubrimos nuestra casa con la sangre preciosa
de Cristo. Para que así, los dardos del enemigo
no nos toque.
Sé Tú, guiando mis pasos y no permitas que
nos desviemos del camino correcto. Concédenos
el discernimiento de aquello que pueda hacernos
daño, tanto físico como de forma espiritual.
No permitas que nuestro corazón, se contamine
con las tentaciones y deseos que este mundo
nos ofrece. Si no que podamos resistir
fortalecidos en Cristo Jesús.
Pues sabemos que lo que el planeta nos
muestra, son cosas pasajeras y que la
felicidad que Él provee, tarda un tiempo,
por el hecho de que es vanidad de vanidades.
Pero lo que Tú nos concedes, es verdadero
y dura para siempre. Es por ello que no queremos
apararnos ni un instante de tu presencia.
Ya que en ti, podremos encontrar vida eterna.
Gracias, por habernos escogido y regalarnos
tu amor. Porque fuiste Tú, quien nos amó primero
a cada uno de nosotros. Fue por ese querer
incondicional, que te despojaste de tu gloria,
con el fin de venir a morir, en el madero de la
cruz, con el propósito del perdón de los pecados.
Te agradecemos, porque has sido fiel y aunque
te fallamos de forma constante, Tú,
permaneces a mi lado, recordándonos, cuanto
nos amas. Gracias, por cada una de las
maravillas que nos concedes.
Toma mis manos y guíanos por el buen camino.
Cubre los corazones y pensamientos de todo
dardo del maligno, para que podamos prevalecer
en las batallas diarias. En el poderoso
nombre de Jesús.
Amén.





