Oración a la Sangre de Cristo para proteger y sellar a la familia e hijos
Por supuesto, la prioridad es tener a Dios en primer lugar y luego a nuestra familia. En efecto, las familias deben estar antes de todo lo terrenal, antes que el trabajo, antes que las amistades y el resto de las cosas, por eso, vamos a aplicar la Sangre de Cristo sobre ellas.Padre Santo, hoy vengo delante de ti a
darte gracias por mi familia,
por mis hijos y por todas tus bondades.
Hemos pasado dificultades,
pero también momentos de alegría.
Entre tantos momentos felices,
lo más hermoso es permanecer a tus pies,
me haces sentir paz y gozo.
Sin duda, mi mayor anhelo es que
en familia te busquemos
de día y de noche en todo tiempo.
No obstante, hoy te pido que tu sangre proteja
a mi familia y a mis hijos.
Quiero tener un buen papel en el hogar,
siempre tener paciencia
en los momentos de enojo y
guardar la calma en los tiempos de angustia.
Aplico la sangre de tus pies para
que se cumpla ese propósito que
nos has colocado como familia.
Sabemos que
juntos somos más fuertes y
encaminados a ti
tendremos dirección.
Si tan solo recibimos una gota
de esa preciosa sangre,
sé que nos mantendremos protegidos
en todas las áreas.
No nos tocará el mal y nos
mantendremos firmes
ante todas las circunstancias del día a día.
Te pido que ese poder restaurador
se active entre los matrimonios,
para que el hogar no halle
disolución ni contienda.
Sobre todo, que exista respeto
y también amor.
Sabemos que el amor puede
más que cualquier cosa
y tu amor es el que nos da fuerzas
para avanzar en tus caminos.
Te pido que nos guardes
de los problemas económicos,
que la sangre de tus manos nos
direccione a trabajar con sabiduría.
Que tengamos entendimiento al
administrar el dinero que es tuyo
y que hoy te agradecemos por
ponerlo a nuestra disposición.
Padre, si en algún momento he
irrespetado a mi familia e hijos, perdóname.
Si les he hablado mal y les he
colocado etiquetas negativas,
hoy aplico la sangre que
derramaste de tu rostro.
Cuando arrancaron tus
barbas y te desfiguraron,
que es la que nos da identidad.
Hoy dejo toda huella y toda marca
negativa fuera de nuestro hogar,
porque tú eres quien nos da el
nombre, amado Dios.
Anhelo tener un hogar lleno de tu paz,
que las sonrisas se sientan en
todo momento y que no haya ningún mal,
ni enfermedad que aceche nuestras puertas.
Porque la sangre derramada por tu
cuerpo cuando fue latigado,
nos dará la sanidad y la redención,
liberándonos de todo mal,
tanto físico como espiritual.
Si hemos tenido días malos,
hoy te pido nos des otra oportunidad
para hacer las cosas conforme a tu voluntad.
Señor, queremos que seas tú el
centro de nuestras vidas y
que tu sangre selle la protección
integral de mi familia y mis hijos.
Te lo pido en el
nombre de Jesús.
Amén.

