Oración a San Judas Tadeo para la protección de mis seres queridos
Igualmente y a pesar de que muchas personas al escuchar el nombre de Judas, traen a su memoria el recuerdo de Judas Iscariote y quizás lo confunden con el traidor, debemos aclararles que el nombre Judas era un nombre común en aquellas tierras y para la época existían muchos varones que lo llevaban. Por una parte, la Iglesia Católica se ha encargado de limpiar el Nombre de este santo debido a la fama que se ha ido incrementado cada día más a causa de sus milagros y las gracias concedidas a sus fieles seguidores.Oh milagroso San Judas Tadeo,
por medio de esta oración,
Igualmente me dispongo a dirigirme a ti con toda la fe,
que mi mente me permite.
te imploro humildemente que protejas,
a toda mi familia de todos
los peligros que diariamente pueden acosar a las personas.
Asimismo librame pues querido San Judas,
a mis seres queridos,
y a toda mi familia de enfermedades que revistan gravedad,
libranos del contagio con enfermedades peligrosas e incurables.
Protégenos bendito Judas de todos nuestros enemigos,
tanto a mí como a toda mi familia.
Al mismo tiempo ayúdanos a ser cada día mejores persones,
aléjanos del chisme, de la maldad, de las malas influencias,
de la personas tóxicas,
que puedan influenciar en nuestras decisiones.
Oh Judas, glorioso apóstol,
fiel servidor y amigo de Jesús,
mete tu poderosa mano en todas nuestras empresas,
no permitas que la envidia, la desidia el odio y el egoísmo
invadan nuestros corazones.
Y nos convierta
en personas de mente sucia y malvada.
Protege, Oh milagroso Judas a toda mi gente,
protege a todo aquel que lleve mi sangre aunque yo no le conozca.
cubre con tu manto a mis vecinos,
protege a mis compatriotas,
cuida a mis hermanos en Cristo,
y no permitas que nadie
se pierda en los malos caminos que los alejen del cielo.
Oh Judas, tu que has tenido el privilegio,
de abogar ante Dios
por causas difíciles y has podido dar pronta,
y eficaz respuesta
a tus fieles seguidores, concédeme hoy a mí este gran favor
(se pide la gracia).
Yo te prometo oh bendito servidor,
de Cristo que jamás,
voy a olvidar este gran favor y que voy a emplear,
todas mis fuerzas en propagar la fe en ti y que siempre,
voy a alumbrar tu imagen en los altares.
No faltará entre mis pertenencias,
más preciadas una imagen bendita
que enzarce tu nombre,
y tus virtudes como patrón de la Iglesia Católica de Cristo.
San Judas Tadeo, abogado de las causas desesperadas,
ruega por nosotros.
Amén.

