Oración a San Martín Caballero para eliminar la tristeza y traer abundancia
No precisamente porque San Martin caballero fuera el hombre más rico del mundo se dice que si vivía cómodo. Pero, este ayudaba a todo el que podía y entregaba todo lo que tenia pero gracias a esto Jesús no lo desamparaba nunca. Aunque este era soldado, abandono su vida y dejo de pelear para unirse a los soldados que predicaban la palabra de Jesús. A pesar que en algún momento creyeron que estaba loco, su carisma era sobre natural y nunca perdió la empatía con las personas que lo rodeaban. Veamos esta oración a San Martín Caballero para superar la tristeza y la soledad, para que nos pueda ayudar a nosotros también en los momentos difíciles de nuestra vida:Amado San Martín Caballero,
Me presento a ti
con un corazón contrito y humillado.
Examínalo, pesa mi corazón.
Que tu infinita misericordia me invada y tu amor me llene,
tú me has creado y conoces
todos los rincones de mi corazón.
Sáname de toda herida que haya alcanzado mi corazón,
que haya herido y afectado mi sensibilidad.
De toda herida que haya afectado mi memoria, mi imaginación.
Mi voluntad, alma y cuerpo. Todo mi ser, libérame.
Deseo ser libre San Martín Caballero,
por tu santo espíritu,
para poder entregarme libremente,
alegremente, a tu servicio.
Para gloria del Padre eterno,
yo me entrego completamente,
en mente, cuerpo, alma, espíritu y corazón.
Con todos mis sentidos me entrego,
con todo mi ser, con todo lo que soy,
todo lo que hago, con todo lo que tengo, tuyo soy.

Santo, San Martín Caballero,
gracias porque entregaste tu vida, y me rescataste,
vives dentro de mí. Llévame a tu Gloria Eterna.
Dios de misericordia y bondad, Dios del perdón,
Dios del amor, te pido perdón por mis acciones,
con todo mi corazón.
Te pido ahora por mi alma, se siente abatida, con dolor.
Tu eres mi salvador, tú me guías,
eres mi única esperanza.
Ayúdame, consuélame,
especialmente hoy,
que me siento impotente, débil.
Pero sé que eres aliento de vida dentro de mí,
eres mi esperanza, mi consolador,
quien en sus manos me sostiene.
Mi corazón, de ahora en más, es guiado por tus pasos,
hazme sensible a tu voz, para saber qué camino tomar,
y no me perderé.
Amén

