Poderosa oración para amansar a un ser querido
Primeramente a ti mi Cristo, tu que moriste por nosotros en la Cruz del Calvario; seas siempre glorificado en los cielos y en la tierra, que tu nombre siempre sea motivo de gozo y alabanza en medio de tu pueblo.En primer lugar
Jesucristo Eterno Salvador,
que tu sangre preciosa lo redima de todo pecado
porque se que él necesita,
de tu intervención divina, ponlo manso.
Aléjalo de todo mal sentimiento,
que lo lleve a malas decisiones,
por consiguiente Jesús de Nazaret,
que tu sangre calme toda sed destructora.
Pues, solo tu puedes consolar su alma
de cualquier doloroso recuerdo,
que lo lleva a semejante reacción.
Bendita sea tu sangre mi Cristo,
solo ella puede limpiar,
y por ello se puede restaurar y
salvar a todo hombre de cualquier
pecado y maldición.
Haz esto con mi estimado,
cautiva, oh Santo de Israel su corazón;
y asimismo él solo pueda escuchar
tus consejos de vida y luz.
Apartándolo de las malignas,
intensiones del Diablo que solo quieren desviar,
a tus santos del camino correcto.
Igualmente aleja a los pecadores,
del arrepentimiento mi Señor,
tu Sangre limpia al hombre de toda culpa
por lo tanto que sea ella limpiando,
el corazón de mi amado.
Es más aparta de él, todo rencor;
y cualquier sentimiento de culpa
mi Rey Eterno.
Finalmente llámalo a tu verdadera paz,
purifica con tu poderosa sangre,
que en primer lugar redime;
y luego aparta de la segunda muerte.
Jesucristo, con tu sangre,
tendremos como resultado
la verdadera libertad y la fortaleza,
en medio de la debilidad.
Fortalece a mi ser amado,
que se sienta apreciado;
y valorado en tus justas manos
mi Rey.
Hijo de Dios
que tu sangre sea el camino
que lo lleve a la salvación;
y también ten misericordia
de este ser que te necesita.
Oh Señor, escucha mi clamor
inclina a mi tu oído te lo ruego mi Salvador
ten compasión y salva a mi hermano,
porque siento que se perderá
y tu sangre solo puede sanarlo.
Por lo tanto será libre de toda mal acción;
y mal pensamiento; otorgarle
un nuevo pensamiento.
Un nuevo actuar es más hasta un nuevo caminar,
donde todos a su alrededor reconozcan
que tu haz obrado en él.
Consuela mi alma
de este fuerte desespero,
en que me encuentro ahora; que casi
me ahoga en tanto suspiro, teniendo el control
de todo, a causa de mi desespero.
No te apartes de su vida porque,
como consecuencia de haberse apartado de ti,
no llegará a su verdadera meta final,
toma el control de todas sus emociones,
que siempre piense con determinación.
Gracias te doy mi Salvador, por todo,
porque eres el consolador de
mi alma en desespero;
y me infunde aliento,
solo tu eres digno de recibir eterna alabanza.
Finalmente te pido que permitas,
mi Dios que todo ser que respire, te alabe;
y también adquieran el conocimiento,
porque grandiosas son tus obras en el mundo.
Amén.

