Oración muy poderosa de sanidad para mi novia
Señor Todopoderoso, tú que eres justo y misericordioso; cuyo amor es tan hermoso que sobrepasa el brillo de las estrellas que relucen en el firmamento. Te pido que escuches esta oración.Oh mi Dios eterno,
tú creaste al hombre y también
diste vida a la mujer para que fuese
su compañía idónea.
La mujer es una gran bendición,
pues a través de ella es edificado
el hogar; pues tú le diste gran
sabiduría.
Ellas siempre están
apoyando al hombre,
pues son nuestra ayuda y apoyo;
nunca dejes de bendecir a la mujer.
Además de ser tan sabias,
les diste una gran belleza;
cuyo parecido es al de la flor
más hermosa.
Gracias por esa compañía,
porque si no estuviésemos
solos; pero tú vistes que nos faltaba
una compañera y nos diste
una linda bendición.
Bendito seas Jehová,
porque tu gracia esta sobre la mujer;
tu le diste la oportunidad
de procrear vida.
Por tal razón,
siempre recibirás gloria y honra;
pues tú eres grande en misericordia.
Padre te pido que bendigas
aún más a la mujer.
Dótala de gran sabiduría
para que sea de mayor bendición para
la vida del hombre.
Te suplico que guardes la vida
de mi novia, aléjala de cualquier
peligro latente; no permitas
que su bella expresión sea borrada.
Otórgale la sanidad que necesita,
quita toda dolencia; por la cual
este padeciendo, y así pueda sentir
el reposo.
Si siente algún dolor o molestia,
te suplico mi señor;
que pases tu mano sanadora
para que pueda ser sanada.
Ayúdala cada vez que lo necesite,
sé tú su guía y ayudador;
acompáñala en todos sus emprendimientos
y se sienta protegida.
Envía Ángeles guardianes,
para que custodien su caminar;
y así pueda superar cualquier
tropiezo que pretenda impedir
su avance.
Ilumina su vida con tu luz,
quita toda tiniebla;
que nuble su vista y haga
que se pierda.
Bendito seas Jehová,
porque sé que eres fiel
y atendarás a mi clamor.
Además, nos distes promesas,
y una de ellas es que siempre
estarás con nosotros hasta
el fin del mundo.
Gracias por tu hijo,
quien murió por nosotros
y nos redimió de todo pecado.
Nunca apartes tu oído,
de nuestras suplica
porque en ti esta mi confianza.
Te encomiendo a mi novia,
porque sé que tú la cuidaras muy bien;
y siempre estarás a su lado.
Bendito Dios,
siempre nos rendiremos a ti
en adoración;
pues solo tú mereces honra y gloria.
Tú eres un Rey justo,
tú nos llenas de amor y gracia
cada día; por eso es que
los habitantes de la tierra te alaban
y exaltan tu grandeza.
Santo eres tú,
porque nos libraste de la muerte;
y del juicio que estábamos destinado
a padecer.
Así que nunca dejaremos de declarar,
que tu poder se extiende
como el océano;
y tu bondad fluye como ríos
en nuestras vidas.
Ayúdanos hacer tu voluntad
en la tierra, para que puedas
sentirte agradado de nosotros;
y nosotros sintamos el gozo
que tu sientes
por nosotros.
A ti sea el honor y el dominio,
por los siglos de los siglos;
tú eres el alfa y la omega
el principio y el fin.
Amén.

