Oración poderosa a Santa Rita de Casia para pedir un favor
Las causas imposibles no me preocupan, porque sé que todo marcha en el plan del Señor. Pero si necesitamos apoyo espiritual para hacer realidad algo que estamos esperando. Con la oración milagrosa a Santa Rita de Casia para una causa imposible es mucho más fácil el camino, estaremos en los senderos oscuros tomados de la mano de San Rita, que no nos dejara perder. Todo resulta ser hermoso y toda voluntad es bondadosa, si viene de esta milagrosa Santa quien nos enseño que la palabra de Dios era una buena razón para seguir luchando. San Rita de Casia, quien hasta Dios nunca la dejo sola y convirtió el Pan que llevaba bajo su vestido para los pobres, para que su esposo no se diera cuenta, en flores. ¿Una cosa que parece imposible? Realiza esta oración a Santa Rita.Querida, Amada y piadosa Santa Rita de Casia.
Tu perfecta unión y tu divina voluntad, por todo el sufrimiento que tuviste.
El sacrificio de ver a tus hijos vengar la muerte de su padre.
Y por tu milagrosa conversión y entrada al convento.
Ademas de todas tus austeras penitencias y todas tus ofrendas a diario.
Y la espina que recibiste en la frente, por el sufrimiento que te causo.
Porque el amor divino consumió tu corazón.
Esa devoción al sagrado sacramento.
Y el ejemplo de vida Santa que nos diste.
Has sido bondadosa para escuchar la plegaria que te elevo en este momento.
Otorga a mi suplica lo que es imposible a la vista, conocimiento y esfuerzos.
Ten piedad en nuestra adversidad y socórrenos en nuestras calamidades.
Tu eres la recompensa del humilde, la defensa de los sin esperanza, y la fuerza de aquellos que confían.
A ti acudo en esta necesidad imperiosa.
Creyendo que tu respuesta será pronta y positiva.

Acude a mi llamado y se mi pronto auxilio, mi amparo en los momentos difíciles.
Mi roca fuerte, la que me sostiene, esa eres tú.
Te pido en inmenso favor.
Te pido esa sanación que parece imposible, esa libertad que paree que no va a suceder.
Esa restauración de esa familia que parece que no hay lugar para más nada.
Ese trabajo que parece no darse pero que sé que tú lo lograras, porque para ti, no hay nada imposible.
Sé que lo harás otra vez. Intercede por mí ante Dios.
Ese mismo Dios que abrió el mar en el desierto. Ese mismo Dios que mueve montañas.
Gracias por este favor concedido. Gracias a mi madre eterna, entre todas las Madres.
Madre Santísima.
A ti sea toda la gloria y la honra.
Amén.

