Oración para pedir serenidad y para que la ansiedad y estrés acumulados desaparezcan
Con la oración para tener serenidad y poder calmar el estrés y la ansiedad, también te darás cuenta que la angustia que sientes en tu corazón desaparecerá pues, hablar con Dios nos da una tranquilidad que no podemos comparar con nada. Contando con la Paz emocional y espiritual que recibimos. Vamos a orar juntos por tener una mejor calidad de vida libre de estrés y cualquier cosa que nos mantenga en angustia.Dios amado Padre y Rey de los cielos,
quiero venir de rodillas ante ti.
Tengo una fe intacta que me ayuda a conseguir,
buenas cosas porque tú ayudas a todo lo que necesitas.
Sabes que sentimientos agobian mi corazón,
desde el estrés, ansiedad y los sentimientos que me angustian.
Por eso pongo frente a tu Santo nombre,
para que interceda en ellos y consigas que se eliminen de mi vida.
Las cosas me empiezan a salir mal.
Cuando tengo esta ansiedad como nudo en la garganta,
que me presiona y me carga todo el día en la angustia.
A veces quiero que todo me salga perfecto cuando no es posible.
Porque soy tu creación y trato de honrarte con todo lo que hago,
hacerlo lo mejor posible.
Por consecuencia me da angustia las cosas que no salen
como deben salir o como quiero que salga.
Si salen mal ni hablar del estrés que me ocasiona.

Pido por tu pronto auxilio y que calmes estos angustiantes sentimientos.
Estan dentro de mí y me enseñes a lidiar con ellos correctamente.
Quiero ser feliz y tener una vida plena, con la mejor actitud para resolver.
Y superar cualquier circunstancia difícil que tenga que recibir en el camino.
Luego ayudare a las personas necesitadas y que pasen por lo mismo que yo.
Para ser testigo, de que con tu ayuda todo es posible y mucho más real.
Porque me desahogue y pedí tu maravillosa ayuda.
Sentí tu mano responsando sobre mi corazón cuando dormía.
Dándome la certeza que me estabas restaurando
y haciendo un hombre nuevo con los pedazos frágiles.
Así eres tú de maravilloso y poderoso, capaz de hacer
cosas hermosas porque el amor verdadero es así, ama cuida y valora.
Al final del día, siempre te encuentras escuchando
mis necesidades y actuando en ellas.
Es mi fe quien te llama y puede darte las gracias
por los favores concedidos.
Amén.

