Oración eficaz para mantener buenas relaciones con los vecinos.
Ten presente que, conocer a las personas en las que verdaderamente puedes contar es importante, sobre todo las que están más cerca de tu hogar. Sea para solventar una necesidad especifica o en un tiempo de emergencia, pues son los que en un instante dado pueden socorrerte. La oración para que los vecinos dejen de molestar, dice de la siguiente manera:“Oh Padre Santo permíteme seguir
adelante sin estos terribles vecinos,
a ignorar sus constantes ruidos, persecución,
su desagradable presencia; por eso humildemente
te imploro cambies sus espíritus, haciéndoles
recapacitar sobre la actitud que tienen.
Te pido perdón porque esto me causa incomodidad,
haciéndome que termine en agresividad en mi trato,
ya que indefectiblemente siento rechazo a ese tipo de personas.
Esta escrito, dentro de tus decretos Señor que,
nos amemos unos a los otros como hermanos, por eso
modestamente te pido que me hagas digno de tu sabiduría;
para que, así como Jesús coloco la otra mejilla, pueda hacerlo yo.
Hasta que cambien de forma de actuar, logrando
ese cambio que necesita la convivencia vecinal, porque nada
más áspero que no te simpatice el entorno en el que te encuentras.
Te pido intercedas sobre sus voluntades, transformándolos
en seres humanos serviciales al prójimo, atentos, preocupados
por el bienestar del otro, que sean considerados también.
Que cambies como hasta ahora han venido comportándose,
librándolos de mezquinos sentimientos; conviérteme a mí para
que también lo sea. Estando en sintonía con lo que te demando
en esta plegaria, es que de esto depende la tranquilidad en mi hogar.
Cuídanos de no caer en conductas reprochables, danos
la capacidad de reflexión, te imploro que primero vea en
el espejo mi inflexión e irrespeto, para cambiarme yo en primer lugar.
Dejando de hacer lo que no me gusta recibir; ya que,
recibiéndote en mi corazón, soy el llamado a dar el ejemplo de vida.
Y de esa manera tengo que educar a mi familia,
de ese modo debo dar mi modelo, como testimonio de
tu grandeza. Estamos así llamados a vivir en armonía.
Finalmente, Padre Creador te ruego que en el curso de
mis acciones estén presentes las de otros
en cualquier área de mi vida, especialmente por aquellos
cuyos hogares están al lado del mío.
Concédeme el don del abrigo para tender
una mano amiga a quien lo necesite, en
lo especial si son las almas de mi entorno, por lo que
te suplico cambie la perspectiva de mis vecinos.
Amén.”





