Oración, sanación y heridas emocionales
Cuando nos encontramos melancólicos, ya sea porque nos rompieron el corazón o algún familiar cercano ha partido al reino de Dios, es una experiencia muy estresante. Así que, si quieres salir de este estado, acude a Cristo, o ponte a rezar salud al arcángel San Rafael. Asimismo, puedes hacer la siguiente consagración.Oh, querido Jehová, en este momento acudo a ti,
para darte las gracias por permitirme abrir los ojos hoy,
aunque te confieso que no quisiera haber despertado.
Sin embargo, sé que tus planes son perfectos.
Y que si Tú me diste un nuevo amanecer, es porque
aún me quedan cosas por vivir en este mundo.
No obstante, Padre Amado, mi cuerpo no tiene
fuerzas para continuar esta batalla, Señor. Pues
mi estado emocional no es el mejor, debido a que
una parte de mi ser, se fue con ese acontecimiento
que me sucedió. El cual, me está carcomiendo
mi ser de forma lenta.
Ya que, no tengo ganas ni de comer, solo quiero, Padre,
poder superar eso que me paso. Pero mi mente se niega
a olvidar, recordando cada instante que viví
como si fuera ayer.
Por este motivo, acudo a ti, Cristo Jesús,
con las pocas fuerzas que me quedan, mi Padre,
para implorarte que ingreses en mi cuerpo
y elimines esos recuerdos que me atormentan
cada vez que me voy a dormir.
Pues, ni eso puedo hacer debido a que mi cerebro
aún sigue aferrado a ese instante que yo quiero olvidar.
Así que, por favor, te imploro que tomes mi mente,
alma y corazón, y la ilumines con tu luz divina.
Y así mismo, con tu Santo manto, acógelos, para que la transforme
en una nueva persona. Con el fin, de poder pasar la página
de este amargo suceso que me tiene al borde de la locura.
De igual forma, te confieso, Padre, en esta enfermedad
emocional tengo agregadas a las personas que me aman.
Ya que, siento que ellas me han traicionado, porque aceptaron
que aquel acontecimiento sucediera en mi vida
y no me permitiera avanzar.
Sin embargo, yo sé que ellos no tienen la culpa
de todo lo que me está pasando. Pues, yo mismo
me metí en aquel hueco en el cual hoy
no encuentro una salida.
Ahora bien, mi Señor, en este instante te entrego mi cuerpo
y corazón, como ofrenda, para que me concedas
la sanidad de mi organismo, pues de mi parte
te prometo, que una vez salga de esta
crisis emocional.
Voy a ser el más fiel seguidor de tu palabra,
proclamando por todo el planeta tierra,
que Tú fuiste el que me transformó.
Convenciendo a las otras personas
incrédulas, que Tú vives en realidad,
quitando la venda de la negación.
Con el propósito, de que nosotros, los humanos,
estamos preparados para tu llegada a este mundo,
Señor. Ya que sabes que en esta tierra que creaste,
existe mucho pecado y tentaciones, que hacen
que la gente se aleje de la presencia celestial de Dios.
Porque, creen que la felicidad se encuentra
en esos estímulos, cuando en verdad,
nada más, se olvidan de la realidad.
Por otro lado, Señor, pido en esta oración,
por las personas que, al igual que yo, están
sumergidas en una enfermedad emocional,
y no saben a quién acudir para
encontrar una solución.
Por lo que, te pido que te consueles sus almas,
dándole la luz en medio de las tinieblas. A fin,
de que pueda surgir de las llamas que hoy
los está quemando. Puesto que, sé en carne propia
lo que se siente estar enfermo, no tener
un apoyo, mi Señor.
Amén.

