De acuerdo a su corazón de madre ¿Qué decía la carta de Santa Mónica a su hijo Agustín?
Sin duda, Santa Mónica fue una excelente madre sus hijos eran bendito por medio de sus oraciones de los cuales dos de ellos eran de corazón noble y sincero. Claro que, el hijo mayor llamado Agustín era rebelde y de un fuerte carácter. Su esposo era un ser lleno de odio hacia las personas cristianas. No estaba de acuerdo con las oraciones que Mónica hacia. A pesar de ser así, no intervenía en las ayudas que Santa Mónica prestaba a algunas personas del pueblo, ya que esta hacía muy bien eso y le servía a él para que lo llenaran de halagos por tener una buena esposa como ella. Desde luego, al pasar los años; el poder de las oraciones que Santa Mónica le realizaba a su esposo este doblego.
En gran manera decidió formar parte de su religión para que así fuese bautizado. De la misma forma, su matrimonio se llenó de más fuerza y rigidez llevando a cabo la relación perfecta, donde ya no había tantos regaños y reproches por parte de su esposo.
Por consiguiente santa Mónica y su esposo llamado patricio establecieron una conversación que sería de gran importancia para ellos, a como también para su hijo Agustín. Ya que sin dudas Agustín se caracterizaba como un chico inteligente y opuesto a pesar de su carácter. De este modo decidieron enviarlo a una ciudad llamada Cartago.

