Historia de la Virgen de Covadonga: Heroína de España
La historia de la Virgen de Covadonga está llena de grandes glorias. Esto debido a que se dice que fue gracias a la intervención divina de la Virgen que los asturianos lograron la reconquista del territorio. La historia comienza en el año 718 cuando el territorio español se vio invadido por los musulmanes, estos habían tomado gran parte de la península ibérica. Don Pelayo era el líder rebelde de los astures y montañeses, había guiado a la resistencia en las primeras batallas que lamentosamente ganaron los árabes. Los rebeldes se encontraban escondidos y resguardados en las montañas rocosas, que les daban una ventaja sobre el enemigo, ya que estos carecían del conocimiento acerca del terreno. Los musulmanes intentaron seguir a los rebeldes dentro de las montañas, pero resultó muy difícil debido a lo angosto de los pasajes. Otro punto a favor fueron las empinadas colinas y mucha vegetación, esto les daba una gran desventaja, ya que carecían de orientación y con limitación del movimiento.
Los musulmanes se encontraban en desventaja, ya que no conocían la forma de poder salir del valle donde estaban atrapados. Esa desventaja se utilizada por los astures que desde hace años eran conocedores de los atajos de las colinas. Aprovechando la ventaja que ahora tenían sobre los musulmanes los astures se dirigieron con fervor al ataque.
Fueron a los pies de la cueva de Covadonga donde se libró la batalla final contra los musulmanes, los astures obtuvieron la victoria. Luego, de una sangrienta batalla, colocaron ese día como el inicio de la reconquista del territorio español. La Leyenda dice que fue gracias a la intercesión de la Virgen los astures se llevaron la victoria. Pues fue en esas cuevas donde rezaban pidiendo la oportunidad de vencer a los musulmanes.
Otra leyenda que podemos encontrar dice que cuando los astures se encontraban acorralados y en desventaja ella fue a su auxilio. Brindó la sabiduría pertinente para ir combatiendo. En un punto de la contienda, la Virgen los salvó. Provocando un derrumbe encima de los enemigos que se vieron sepultados por la avalancha de rocas gigantes. Todos los fieles que había dedicado unos momentos a la oración fueron los que habían logrado la salvación hasta lograr vencer.

