Oración a San Juan Pablo II para Latinoamérica
Quizás te preguntes el porque debes bendecir, este continente tan hermoso. La verdad es que tienen lugares espectaculares y cuentan con diferentes tipos de cultura, que ha transformado cada uno de sus rincones en paisajes envidiables que se deben de visitar. No obstante, desde lejos o cualquier parte que te encuentre de Latinoamérica, también puedes pedir y recitar esta oración poderosa a San Juan Pablo II para bendecir a toda Latinoamérica. ¿Por qué? Primeramente, te sentirás aliviado y con una energía radiante, porque tus plegarias están siendo dirigida para proteger a diferentes tipos de personas:Altísimo San Juan Pablo,
bendice mi vida y cuida de mi familia.
Tu mejor que nadie sabes que todos
luchamos por un mejor cambio,
trabajamos por superarnos
cada día con acciones positivas,
enfocándonos en nuestro propósito de vida.
Aunque es raro y diferente, esta plegaria
hoy quiero pedir por toda Latinoamérica,
soy de un país espectacular de esta región
y gracias a la gloria de Dios.
He tenido la oportunidad de visitar
varios rincones de este continente.
Hoy quiero dedicar esta oración a cada una de las personas
que hacen vida, deseo pedir por su vida, trabajo, familia,
situación económica, salud o para eliminar
cualquier tipo de mal que puede afectar a todo el colectivo.
Tu mejor que nadie sabes que nosotros
como buen hijo de Dios,
hemos tenidos nuestros problemas.
Pero con tu intercepción, imploro que envíes
este mensaje a Cristo y que,
con su glorioso poder, valentía y paciencia,
sea piadoso una vez más y perdone nuestros pecados.

Para mí no existe mejor símbolo de amor
que una plegaria que sea para otras personas,
te pido que por favor tengas la virtud,
de cuidarnos y que cada paso que recorramos
sea bajo tu bendición, protección y amor.
Dios Padre.
Nunca abandones a estas hermosas tierras,
ni por un momento y ni por un instante,
arropa con tu luz toda oscuridad
y alienta a todas las personas de bien
que quieran dar prosperidad a su país.
Mira a cada uno de tus hijos,
vigila nuestros pensamientos y aliéntanos
en momentos de negatividad.
Tu mejor que nadie sabes nuestro destino
o, mejor dicho lo que deseas para nosotros.
No te pido más.
San Juan Pablo,
dejo esta plegaria en tus manos
y con tu benevolencia
tengas la virtud de escucharme
y guiarnos por siempre.
Con tus sabios consejos y hermosas palabras,
termino esta oración en mis pensamientos.
Amén.

