Oración de Juan Pablo II para bendecir la mesa en familia
Unificar siempre a tu familia en oración, en relación a otros hábitos que ejecutan muchas familias es una rutina maravillosa, sobre todo para demostrar la gratitud por un día más y sentir esa sensación de compartir con tus seres queridos:Dicho esto, esta plegaria será de
total ayuda para ti: Querido Papa,
amigo mío y de toda mi familia.
Valoro tu sabiduría en cada momento,
ya sea de situaciones favorables o
desfavorables por la que esté pasando,
tú me demostraste el valor de la unión.
Ese ejemplo a seguir es lo que deseo
crear con mis seres queridos,
a diferencia de antes teníamos
el hábito de cada quien comer por su lado.
En relación con el contacto y la
comunicación, realmente era mínima,
por supuesto, esto a largo plazo
a tenido infinidades de problemas.
Desde hace unos días comenzamos
con esto, al comienzo mis hijos
y mi pareja estaban extrañado.
Ahora estamos un poco más
adaptados y cada quien sabe lo
hermoso que es comer en la mesa
familiar, por lo visto, era algo que no
teníamos bien estipulado.
Lo grandioso de la vida, es que
nunca es tarde para ejecutar,
por ende, Catequista Juan Pablo.
Pido por la bendición de estos
alimentos, en efectos estos llegaron
gracias a la intercepción y
el poderío de nuestro Dios Padre.
El no has maravillado con múltiples
milagros, entre ellos la de no tener
la necesidad de sufrir o entrar en
crisis por el dinero.
Bendice a cada uno de los miembros
de mi familia, después de una larga
jornada esperamos compartir este
momento para nosotros y dejar el
ajetreo del día a día a un lado.
Durante estos minutos, aprovecharemos
con exactitud cada segundo.
Nos reiremos de nuestras aventuras
en el día y seremos fieles a tu
palabra nuestro Padre Querido.
Se parte de nosotros en esta
plegaria, milagrosa y poderosa,
al contrario de otros rezos,
este viene cargado de la fuerza
de la unión familiar.
Un hecho grandioso que se, que no
se vive en todos los grupos familiares.
Nosotros estamos bendecidos por
tu amor, resguardo y confianza,
es el motor que nos inspira.
Como buenos fieles a tu palabra,
Cristo Amado, Deseo dedicarte esta
oración del catequista Juan Pablo II
para bendecir la mesa.
Queremos cada uno aprovechar
este momento, con tu gloria
recibir al Espíritu Santo.
Tu amor permite que todo esto
sea posible, guía a cada uno por el
sendero correcto y que ninguno
tenga ninguna dificultad.
Permite el milagro de cada uno cumplir
sus metas y deseos, por consecuente,
unimos nuestras manos para que la
plegaria tenga fuerza.
Mientras esperamos tu llegada,
también bendice a todas las
familias del mundo.
Ahora, aunque el tiempo pasa de
una manera impresionante, jamás se
tiene que olvidar tu respaldo Amado
Juan Pablo, transmite estos deseos
al Todopoderoso.
Estamos consciente que su milagro
será concebido en nuestro
camino por siempre.
Amén.

