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Oración al santo rosario suplicado por su santidad de Juan Pablo Segundo

29 mayo 2020
Oración al santo rosario suplicado por su santidad de Juan Pablo Segundo

Oración al santo rosario suplicado por la santidad de Juan Pablo II. El acto de rezar el santo rosario, no implica simplemente recitar de memoria sus santas palabras; sino que va más allá. Implica devoción, amor y sobre todo, fe. No es solamente una práctica árida y repetitiva, aparentemente carente de emociones; sino que es un acto sublime donde rogamos a la Virgen María su ayuda para vivir en espiritual unión con Jesús.

San Juan Pablo II fue muy devoto al santo rosario. Motivaba a los jóvenes explicándoles que esta práctica no solo era para los abuelos; sino que era accesible para todo aquel cuya fe esté establecida en ver la vida de Jesús a través de los ojos de María.

Oración al Rosario suplicado por santidad

Juan Pablo II, como devoto al santo rosario; agregó cinco misterios más de Jesús llamado los luminosos; quedando los ministerios en este orden: los gloriosos se rezan lunes y sábado; los dolorosos, martes y viernes; los gloriosos miércoles y domingos; y los luminosos los días jueves, después de nombrar cada ministerio ser realiza el credo, un Padrenuestro, una Avemaría y un Gloria; y es rezado de la siguiente manera:

Oh amado Padre Celestial,

glorificado y exaltado

sea tu santo nombre;

eres digno de recibir toda alabanza,

honra y adoración;

ruego escuches mi petición.

 

Dios mío,

te ruego me concedas

el don de la santidad,

así como se la obsequiaste

a tu siervo San Juan Pablo II;

llena mi alma con tu perfecta voluntad.

 

Amén.

[Signarse]

 

Por la señal de la Santa Cruz,

de nuestros enemigos

líbranos Señor,

Dios nuestro.

En el nombre del Padre,

del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

-Misterios luminosos-

 

Primer misterio:

El bautismo de Jesús en el río Jordán.

 

Segundo misterio:

Jesús y María en las bodas de Caná.

 

Tercer misterio:

Jesús anuncia el Reino de Dios e invita a la conversión.

 

Cuarto misterio:

La Transfiguración de Jesús en el monte Tabor.

 

Quinto misterio:

La institución de la Eucaristía.

-Credo de los Apóstoles-

 

Creo en Dios,

Padre Todopoderoso,

Creador del cielo y de la tierra.

 

Creo en Jesucristo,

su único Hijo, nuestro Señor,

quién fue concebido por obra

y gracia del Espíritu Santo,

nació de santa María Virgen.

 

Padeció por el poder

de Poncio Pilato,

fue crucificado, muerto

y sepultado,

descendió a los infiernos,

al tercer día resucitó

de entre los muertos.

 

Subió a los cielos

y está sentado

a la derecha de Dios,

Padre Todopoderoso.

Desde allí ha de venir

a juzgar a vivos y muertos.

 

Creo en el Espíritu Santo,

la santa iglesia católica,

la comunión de los santos,

el perdón de los pecados,

la resurrección y la vida eterna.

 

Amén.

-Padre nuestro-

 

Padre nuestro que estás en el cielo,

santificado sea tu nombre;

venga a nosotros tu reino;

hágase tu voluntad,

en la tierra como en el cielo.

 

Danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas,

como también nosotros

perdonamos a los que nos ofenden;

no nos dejes caer en la tentación

y líbranos del mal.

 

Amén.

-Avemaría-

 

Dios te salve María;

llena eres de gracia;

el Señor es contigo;

bendita tu eres entre todas las mujeres,

y bendito sea el fruto de tu vientre,

Jesús.

 

Santa María, madre de Dios,

ruega por nosotros pecadores,

ahora y en la hora de nuestra muerte.

 

Amén.

-Gloria-

 

Gloria al Padre,

al Hijo y al Espíritu Santo.

Como era en el principio,

ahora y siempre,

y por los siglos de los siglos.

 

Amén.

-Oración final-

 

Oh Glorioso Príncipe de paz,

hoy ya culminamos nuestras rogativas ti;

teniendo como recordatorio,

los sucesos

que llenaron de luz al mundo.

 

Asimismo rogamos que la santidad,

con la que envolviste

a nuestro hermano Juan Pablo II,

también seamos llenos

todos los que buscamos tu palabra;

te lo rogamos Señor.

 

Amén

Reza el Santo Rosario por la santidad

Los ministerios agregados por Juan Pablo II, no anulan los demás sino que refuerza el rosario. Y la oración al santo rosario suplicando por la santidad de Juan Pablo II; conmueve nuestro espíritu a buscar más del Dios Santo; puede ser reforzado con palabras, comentarios y hasta reflexiones; pero si de corazón no te has arrepentido de los pecados cometidos, no será muy eficaz tu oración.