Oración a San Juan Pablo II por personas con enfermedades graves
Mantén siempre presente que la fe de Dios, es una de las bendiciones que todo ser humano puede disfrutar para ti y contigo, nuestro Padre quiere lo mejor para nosotros y el prójimo, así que si tienes algún conocido o familiar que está pasando por momentos de enfermedad esta oración a San Juan Pablo II para ayudar a sanar a los enfermos es de utilidad. Debes tener en mente que eso, ligado con la ayuda de un profesional del sector, será la base para que tu situación o la de tus familiares se mejoren:Santo Patrono de mi devoción,
por favor,
hoy vengo con la mente preocupada
tengo a una persona en especial
muy enferma y en estado de gravedad.
Esa persona es parte de los miembros de mis familiares,
hemos ya realizado
todo lo que humanamente podíamos realizar
y la situación no cambia para bien.
Me siento triste, ya no sé a quién acudir.
Te pido que escuches estas palabras
para que ayude a este familiar en particular mejore
Sé mi intercepto,
con Dios para que todo cambie para bien.
Hoy me preocupo por su condición física
y mental de salud.
Esta plegaria solo quiero que la uses
como el redentor y curador supremo.

No pido un milagro imposible,
sé que Dios tiene el poder supremo
de superar y mejorar todo lo que sea.
Imploro que seas el líder y el Patrono
que cambie cada momento.
Solo a ti te pido,
la bendición tuya me respaldara
hasta el último de mis días.
Cristo,
también quiero que me protejas
hoy soy la fortaleza y cabeza de familia,
no dejes que mi salud y energía disminuya.
Más bien permíteme tener mayor fortaleza
para poder alcanzar lo mejor de lo mejor.
Cuidare de mi familia como mejor pueda, San Juan.
Bríndame la luz,
dame la señal divina que estoy realizando lo correcto.
Tendré la fe y luchare en cada momento por mi familia.
Te pido que cuides a esa persona enferma de mi familia
que está en ese estado de gravedad
y también protege a todos los enfermos del mundo.
Con tu Santa Gloria, bendíceme siempre.
Por otra parte, no dejes que mis pensamientos me agobien.
Dame la fortaleza necesaria para combatir todo,
evitar cosas que no deberían pasar
y por supuesto, contar con tu confianza.
Fuiste un Guerrero y buen misionero en vida,
espero que ahora después de tu muerte,
sigas el buen juicio de cuidarnos y orientarnos.
Probablemente esa es la fortaleza que necesitemos.
Por favor, concluyo con mi corazón humilde,
pidiendo por todos los fieles que necesitan de ti.
Amén.

