Conjunto de Oración de los 21 días a San Rafael Arcángel
Se le concede el poder de ayudar a quien clame en su llamado como uno de los médicos espirituales enviados por nuestro Padre Celestial. Su poder de sanación lo ha hecho glorioso y los seguidores de su misericordia. Le profesan verdadera fe en oraciones consecutivas de 21 días de entrega espiritual. Como se encuentra al frente del trono de Dios su poder de intercesión es muy efectivo. Si realizamos la Poderosa Oración de los 21 días a San Rafael Arcángel.Poderoso San Rafael Arcángel
Oh mi misericordioso Arcángel,
bendita sea tu gracia divina
que te hace sanador de los enfermos.
Que concediste la vista a quien carecía de ella,
hoy eres el Patrono de los enfermos y desvalidos,
de los que peregrinan la palabra de Dios,
de los que protegen la tierra y el cuerpo del hombre.
Por tu grandiosa labor
recurro a ti con la humildad de mi corazón
para que bendigas mi camino
e ilumines mi andar.
Para pedirte este favor especial
que deseo desde el fondo de mí ser
y que estoy seguro
me podrás solventar.
Como hijo de Dios
obedezco sus mandamientos
y cuando decaigo ante las tentaciones,
mi fe en ti me fortalece y me libera del pecado.
Porque tu misericordia divina
no tiene límites al momento
de dar fuerzas a mi alma
cuando pierdo el rumbo de mi vida.
Te suplico con amor y bondad,
para que nunca te apartes de mi lado
guiándome el camino correcto hacia la gracia divina
y la vida eterna al lado de nuestro Padre Celestial.
Concédeme el honor
de seguir tus pasos y tu ejemplo,
de no desviar mi mirada hacia las cosas paganas
que envuelven el mundo y lo llevan a la perdición.
No soy digno de tu bondad,
pero mi corazón
te sigue amando
aún en tiempos de tormentas.
Ofrezco mi vida y mi espíritu
a ser siempre tu seguidor,
a predicar sobre ti y a confiarte sin dudas
las riendas de mi vida.
Porque fuiste elegido por Dios
para estar frente a su trono
y desde allí puedes observar cuanto lucho
por ser siempre obediente a sus leyes.
Mi petición es clara ante ti,
intercede ante mi Dios Omnipotente
y cuéntale que soy su hijo querido,
que le amo tanto como me amo, y como intento constantemente
de amar a mi prójimo aun cuando me falle.
Socorre mi alma y calma mis penas,
escucha mi plegaria
que dedico por 21 días seguidos
solo para ti.
Para que me escuches y comprendas
que aunque soy pecador
y me arrepiento de las cosas que hago,
sigo siendo tu fiel siervo de Dios.
Amén.

