Oración a la sangre de Cristo para cuidar mi hogar
La sangre de Cristo es la que nos limpia de todo pecado, por medio de ella fue que tuvimos el más grande perdón, por su sangre estamos limpios delante del Padre. También podemos clamar en todo momento esta poderosa oración a la sangre de Cristo para bendecir mi hogar obteniendo por su gracia protección.Por la sangre de Jesucristo,
Amado redentor nuestro,
Hijo de nuestro Padre Celestial,
Sentado a la diestra de Dios.
Viniste a este mundo,
Por obra del Espíritu Santo,
A través de la Virgen María,
Escogida por Dios.
En aquel pueblo llamado Belén.
Nació el hombre más grande y sublime.
Que haya pisado la tierra.
Nadie como tú.
Hiciste grandes milagros,
A lo largo de tu caminar,
Acá en la tierra.
Echaste fuera demonios,
Diste de comer a los que te seguían,
Tu nombre es sinónimo de grandeza.
Fuiste vendido,
Con un beso en tu mejilla,
Aparte de ser bueno,
Prefirieron entregarte.
Sabemos el dolor que pasaste,
Los grandes martirios por los cuales,
Debiste pasar para al final,
Morir en la cruz.
Esa cruz donde te crucificaron,
La que tuviste que cargar,
Aunque pudiendo no hacerlo,
Quisiste darnos perdón.
La multitud vio tu dolor,
Muchos querían tu muerte,
Pero otros sabían que eres el enviado,
Por Dios como el Mesías.
Derramaste tu hermosa sangre,
Ya que, este mundo necesitaba,
Obtener el perdón que nos permita,
Estar delante del padre.
Preferiste padecer,
Todo ese dolor que sufriste,
Solo para demostrarle al mundo,
Que eras el hijo de Dios.
Igualmente que tu hermosa sangre,
Derramada en aquella cruz,
Es el símbolo de ese pacto por el cual,
Podemos llegar al padre.
Señor Jesús,
Permite de esta manera que por tu sangre,
Podamos obtener perdón,
Limpia nuestros pecados,
Protege nuestro hogar.
Asimismo amada sagrada sangre de Jesús,
Purifica mi alma y mi ser,
Lava todos mis pecados,
Para estar puro delante de Dios.
Poderosa sangre del cordero,
Cubre mi hogar de todo lo impuro,
Aleja lo que pueda ensuciar mi hogar,
Quiero permanezca en santidad.
Jesús tú que diste tu Sangre,
La cual es sacrificio vivo,
Delante de nuestro Señor,
Para protección de tus hijos.
Ayúdanos a ser más como tú,
Queremos que tú nos permitas,
Una vida en santidad,
La cual solo tú la puedes dar.
Sangre preciosa de Jesús,
Por ese amor que tuvo por nosotros,
Redimido fuimos aquel día,
Gracias a su bondad.
Igualmente como cordero fuiste llevado,
Manso y humilde, jamás abriste tu boca,
Recibiste el peor de los castigos,
Nunca nadie hará tal cosa.
Asimismo, no somos merecedores,
Ya que somos pecadores,
Indignos de tu benevolencia,
Oh misericordioso Dios.
De tal manera, solo queremos agradecerte,
Todo lo que hiciste por nosotros,
Gracias por escogernos como tu pueblo,
En medio de tanta maldad.
Ofreciste una eternidad,
A todos los que creyeran en ti,
Sin importar su raza o color,
Pobre o lleno de dinero,
A todos nos amaste por igual.
En consecuencia protégenos
por tu preciosa Sangre, amado salvador,
Te adoramos y exaltamos,
Amén.

