Oración milagrosa y poderosa para estar siempre con Jesús
Cuando conozcamos la grandeza de tener un respaldo esencial de una fuerza espiritual, entonces nos enamoraremos de este estilo de vida de realizar oraciones para mejorar nuestra forma de vivir. Puede ser nuestro trabajo, nuestro entorno entre otros. Lo cierto es que conseguirás la protección de Jesús para tu vida. Ahora, realizaremos esta oración milagrosa para la protección de Jesús todos agarrados de manos y si es posible arrodillados como muestra de nuestra necesidad de clamar a su presencia:Señor, tú que lo sabes todo
y me ofreces todo lo que te pido de corazón.
Hoy te pido,
que coloques la protección del ser más especial del mundo, Jesús.
Tu hijo quien dio la vida por nosotros
y nos libro de todo mal,
Limpio todos los pecados del mundo
y hoy somos desagradecidos.
Pero quiero que me perdones a mí
y a toda mi familia.
Hoy quiero suplicarte Señor,
por una nueva oportunidad.
Quiero que este entre tus planes mejorar
y ser más fuerte para no caer en las tentaciones
que a ti te disgustan Señor.
Prometo no fallarte mientras me des la fortaleza
que en este momento necesita mi corazón.
Cuídanos de todo lo malo que nos pueda pasar,
ten misericordia con nosotros
y bríndanos una nueva oportunidad.
Eres el Rey, tu poder es inigualable,
creaste todas las cosas hermosas de este mundo.
Para nosotros que somos tus hijos,
Por eso te damos de corazón gracias,
e infinita gracias para tu amor para con mi familia.
Bendice mi hogar,
que tu presencia la podamos sentir
en cada rincón de esta casa.
que nos acompañes cuando crucemos la puerta,
porque tú eres el espíritu y corazón de este hogar.
Cuando tú estas presentes,
todo marcha bien y el sol es más radiante.
No olvides mi Dios que aquí te valoramos
y haces el sol más esplendido,
las aguas del infinito mar más claras
pero sobre todas las cosas haces de nuestro corazón más feliz.
El amor que te tenemos es puro,
como tus enseñanzas nos han dejado ver
en todo este tiempo.
Gracias señor,
Por todos los días de vida que nos permites
abrir los ojos una vez más.
En el nombre del Padre, el hijo y el espíritu santo.
Amén.





