Oración de la Mañana

Oración de la mañana del sábado 4 de Septiembre

¡Ven a esta oración! Si quieres que tu cuerpo sea sanado y lleno de salud en abundancia. Pues con esta poderosa oración para rogarle a Dios por sanidad, será perfecta para alejar cualquier enfermedad de tu cuerpo. ¿Cómo rogar a Dios por sanidad correctamente? Para pedirle a Dios que proporcione sanidad para tu cuerpo ,

Oracion de la mañana del 3 de septiembre
Antes de comenzar

Busca un lugar tranquilo, respira con calma y presenta tu petición con confianza.

¡Ven a esta oración! Si quieres que tu cuerpo sea sanado y lleno de salud en abundancia. Pues con esta poderosa oración para rogarle a Dios por sanidad, será perfecta para alejar cualquier enfermedad de tu cuerpo.

¿Cómo rogar a Dios por sanidad correctamente?

Para pedirle a Dios que proporcione sanidad para tu cuerpo, es necesario que ores a Él con mucha fe. Es importante que se note la veracidad en tus palabras, y que pongas tu enfermedad y tu vida entera en las manos milagrosas de Dios, para que Él pueda obrar a tu favor.

Oh, mi gran Altísimo,

exalto tu nombre en esta hora,

y te doy la gloria divina

que te mereces, mi Dios.

 

Te doy gracias por todo

lo que has hecho

en mi vida en todos estos años,

y te suplico que lo sigas haciendo.

 

Gracias por amarme

y gracias por bendecir mi vida

como lo has hecho

hasta ahora, pues sé que tengo

una hermosa vida privilegiada

en comparación a la de muchos.

 

Sé que otros no tienen

las mismas oportunidades que

yo he tenido en la vida,

y es por ello que te agradezco

la benevolencia que has

mostrado hacia mi persona.

 

Te pido que me guíes,

y que hagas de mí una

buena persona en lo que

me queda de vida, mi Dios.

 

En esta hermosa mañana, te agradezco

por haberme permitido despertar

nuevamente de mi descanso,

y te pido perdón por

todos y cada uno de mis pecados.

 

Oh, mi gran Señor,

en esta hora te digo

que no estoy bien de salud,

he sido golpeado por

una enfermedad que me ha estado

robando las fuerzas para vivir.

 

Me siento tan mal que no

puedo ni disfrutar los

momentos de alegría que

se me presentan a diario.

 

Es por ello que en esta

hora te pido que me

ayudes, y pongas tus manos

sanadoras en mi cuerpo.

 

Saca de él todo lo

que no pertenezca al mismo,

y no permitas que agentes extraños

sigan robando su fuerza y vitalidad.

 

No permitas que ésta enfermedad

cobre mi vida en su totalidad,

y haz que me recupere

de forma rápida y eficaz,

para poder seguir disfrutando de

las virtudes que la vida me ofrece.

 

No quiero que estas dolencias

sean las causantes de que

mi vida llegue a su fin,

pues quiero ser capaz

de disfrutar un poco más

antes de abandonar este plano.

Señor guiame y haz de mi una buena persona

Oh, mi gran Rey,

Tú mismo lo has dicho,

te has llevado todas nuestras

enfermedades en la cruz

y nuestros cuerpos los has

dejado intactos en este mundo.

 

Tú has sanado las llagas

del leproso, y has devuelto

la vista a los ciegos,

para que sigan exaltando

tu nombre y anunciando tus buenas nuevas.

 

Te imploro que hagas lo mismo

conmigo en esta hora,

llévate cada una de mis llagas,

y devuelve mi vista para poder

saber qué es lo que

me ha enfermado de esta forma.

 

Te imploro que des dirección

a los médicos y doctores que

lleguen a tratar este padecimiento,

y que le des las herramientas

para poder erradicarlo.

 

Te suplico que me ayudes

a salir adelante de esta

y muchas otras batallas.

 

Pues no quiero ser

derrotado por los obstáculos

que ha puesto el enemigo

en mi camino a la felicidad.

 

Desde este momento escucharé

atentamente a tu voz,

y seguiré todos y cada uno

de tus sagrados mandamientos.

 

Para que no traigas más

enfermedades sobre mi cuerpo,

y para que me des sanidad

por el resto de mis días en

esta tierra junto a mis seres queridos.

 

Oh, mi gran Rey,

considero que tengo mucho

más por vivir y lograr,

pero te imploro que se

haga en mí tu divina voluntad.

 

A partir de este momento

dejo mi vida en tus manos,

y te imploro que cuides de ella

así como cuidas de tus hijos.

 

Pongo toda mi fe

y confianza ante tu trono,

y te suplico que des pronta

sanidad y recuperación a mi cuerpo.

 

Te lo ruego, mi Dios amado,

en el nombre del Padre,

del Hijo

y del Espíritu Santo.

 

Amén.

¿Cómo mantener tu cuerpo con salud por siempre?

Primeramente es necesario que ruegues a Dios para que te mantenga sano siempre, además es muy importante que cuides de tu cuerpo constantemente, y que evites al máximo las cosas que pueden llegar a perjudicarte.

Cómo rezar esta oración

  1. 1
    Busca un momento de calma

    Elige un lugar tranquilo donde puedas respirar y concentrarte en tu intención.

  2. 2
    Lee despacio y haz pausas

    Permite que cada frase te conecte con Dios y con lo que estás viviendo.

  3. 3
    Repite la oración cuando lo necesites

    Hazla parte de tu día, en la mañana, en la noche o cuando más lo requieras.

Sobre este contenido

Transparencia editorial

01Origen

Contenido histórico de Fieles a Dios, conservado durante la migración.

02Actualización

La ficha mantiene su fecha original y admite revisiones desde el panel editorial.

03Correcciones

Puedes avisarnos si detectas un error o una mejora necesaria.

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