Medalla Milagrosa cumplidora de deseos
La Virgen de La Medalla Milagrosa recibió de la Santísima Virgen muchos consejos para su provecho espiritual. Le mostró a través de sus manos extendidas rayos. Como señal de la misión que tiene la Virgen María como madre y mediadora de las gracias que derrama sobre el mundo y sobre quienes aclaman sus bendiciones. Los cuales son ejemplos a seguir por nosotros como seguidores del cristianismo, como por ejemplo: humildad profunda y obediencia, verdadera fe, paciencia, gozo, devoción, pureza. La siguiente oración te ayudará a pedir con devoción su intersección para conseguir algún milagro necesitado.Poderosa Virgen de la Medalla Milagrosa
Virgen María sin pecado concebida,
ruega por nosotros que acudimos a ti,
Dulce Reina de los Cielos y de la Tierra
que por amor a tus hijos, hombres y mujeres del mundo,
te apareciste ante Santa Catalina con
rayos de luz en tus manos.
Mostraste con esos rayos la luz que quieres
derramar sobre nosotros tu gracia divina,
así nos llamas a seguir tus pasos maravillosa madre santa,
concédeme que a semejanza de Sor Catalina
colmes mi alma de paz y amor, de tu misericordia
divina que hace milagros y cumple deseos.
Amorosa Madre, invade mi vida de tu pureza
y obediencia, para seguir los caminos de Dios
y hacer su voluntad aquí en la tierra,
con la certeza de que en el Reino de los Cielos
tendrá un bonito lugar para mí.
Hoy ruego ante ti Reina y Madre,
para que concedas esto que anhelo
con las fuerzas de mi corazón,
tu poder no tiene límites y tu luz
alumbra a tus hijos por igual.
Mi corazón clama de tu palabra y tu poder
como santísima Madre de Dios.
Pido perdón porque en momentos me he apartado de ti,
he sido faltante de los mandamientos de Dios,
pero aquí hoy, de rodillas ante ti, arrepentido de mis actos,
ruego que me absuelvas de pecado y que
perdones mi debilidad ante las tentaciones del demonio.
Imploro piedad y bondad, y ruego escuches esta plegaria
que fluye de lo más profundo de mi alma,
concédeme la gracia de gozar de lo que
hoy pido ante ti, no me abandones en estos momentos
de oscuridad donde mas necesito de los rayos de tu bondad.
Reposo ante tu altar Madre Inmaculada,
me acerco a tu sagrada imagen e imploro bondad
para que me sean concedidos los favores aquí pedidos.
Confío en ti y en tu poder milagroso.
Amen.





