Oración milagrosa a San Bartolomé Apóstol contra el mal de ojo

oracion a san bartolome contra el mal de ojo

Con esta oración milagrosa contra el mal de ojo conseguirás alejar de tu vida este terrible mal que algunas personas lanzan contra ti o tus familiares. Son muchas las personas que considera y asegura que el mal de ojo es la capacidad que tiene una persona de hacer mucho daño a otros con solo mirarlas.

Tales desgracias pueden ser, por ejemplo, padecimientos o incluso el fallecimiento. Para enfrentarlo podemos evitar el mal de ojo con la oración milagrosa contra el mal de ojo. De esta manera nos resguardaremos de las acciones de la gente malvada. Estas facultades negativas que algunos seres humanos ya conocen desde la antigüedad, también hay un tratado sobre el mal de ojo.

Si crees fielmente en el mal de ojo aquí podrás encontrar un poderosa oración para alejarlo de tu vida y de la vida de tu familia, de esta manera ninguna persona podrá hacer daño a tu vida. Antiguamente se conocía de muchas personas que morían a causa de este mal, aleja todo mal de tu vida rezando a San Bartolomé.

Índice

    Oración milagrosa contra el mal de ojo a San Bartolomé

    La oración milagrosa contra el mal de ojo, es realmente poderosa contra este gran daño hecho por algunas personas, recítala cada nuevo día antes de salir de casa y cada noche antes de ir a dormir.

    Oh San Bartolomé bendito, que siempre estás atento

    frente a cualquier invocación.

    Tú que transmites la energía del gallo,

    y del sol en el amanecer.

    Te pido para que vengas a protegernos

    contra todo mal de ojo que caiga a mi familia o a mí.

    Con la bendición de Dios lavo estos pies,

    con la fuerza de Cristo limpiamos nuestras manos.

    Oh Bartolomé, deseo partir en búsqueda,

    de Nuestro Señor Jesucristo,

    para salvar a toda nuestra familia,

    contra este terrible mal.

     

    Dios Todopoderoso, que estás sentado,

    en lo más alto de los cielos.

    Ruego en primer lugar por la paz del mundo.

    Ahora suplico tu intercesión,

    para despojar de todos los males,

    a cada una de las personas,

    que habitamos en este hogar.

    Necesito, mi eterno Dios, que por favor alejes

    a las malas personas de mi vida.

    El mal de ojo está acabando conmgio,

    por lo que necesito que me ayudes.

    vencer el mal por el bien

    Deseo que me des vida, que me des paz,

    no puedo más con este pesar.

    Te pido que en este mesón.

    Deseo obtener

    tu valioso don para devolver,

    a cada uno de los miembros de mi familia,

    y a mí a la sanidad total.

    Aleja de nuestra vida y de nuestro hogar

    a esa persona que viene a dañarnos.

    Bartolomé, con mucha convicción,

    y fe protégenos contra el mal de ojo.

     

    Sálvanos de las garras del demonio.

    Por favor, no nos dejes caer en esto,

    tan mal que se llama brujería.

    Como ya te lo dije varias veces,

    me está haciendo demasiado daño.

    En mi hogar falta la paz.

    Ayúdame, padre amado.

    Te pido paz para mí,

    para mi familia y una vida realmente feliz.

    Que el mal de ojo y el maligno,

    se alejen para que me vida sea mejor.

    Te lo pido de corazón, mi santo amado.

    Amen.

    Conocer a San Bartolomé es clave para que nos escuche

    El Evangelio no nos da otro relato de San Bartolomé que el de que nuestro Salvador se unió a esos hombres a los que llamó como Apóstoles, y eligió convertir a la humanidad. Así, con los demás, siguió al divino Maestro y aprendió de él la doctrina que después predicó a las naciones. La vida de este santo, después de la ascensión de Cristo, es descrita por los escritores auténticos de varias maneras.

    Cuando los Santos Apóstoles, después de que el Espíritu Santo descendió sobre ellos, se dispersaron para predicar el evangelio a todo el mundo, San Bartolomé fue enviado a la India Oriental y a los países vecinos. Reparó allí, no sin grandes dificultades, y vagando por ciudades y pueblos, convirtió en todas partes a gran número de paganos.

    Habiendo provisto a todos estos lugares de sacerdotes, viajó a la Gran Armenia. Al llegar a la capital de este estado, reparó primero en el gran templo, donde encontró a un gran número de ciegos, sordos, cojos y otros discapacitados, que rezaban a este dios para que les devolviera la salud.

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    ¿Qué te pareció este artículo?

    Subir

    Este sitio web utiliza cookies para garantizar que obtenga la mejor experiencia en nuestro sitio web. Leer Más