Oración para pedir salud mental y emocional
Gozar de buena salud mental es fundamental. Tener pleno goce de facultades psicológicas es la base para comprender lo que nos pasa, tomar buenas decisiones y pensar adecuadamente. Así mismo tener buena salud emocional también nos reporta excelentes interacciones con los demás, pues siendo personas saludables emocionalmente, sabremos tratar a todos sin lastimar a nadie, y sin herirnos a nosotros mismos. Apoyémonos en el Señor para que nos ayude a gozar de buena salud mental y emocional:Padre eterno,
me dirijo confiadamente a
ti
que eres un Padre todo amor y misericordia.
Sé que conoces mis faltas,
pues todas te las presento,
y a ti nada te puedo ocultar.
Sin embargo
siempre quieres para mí lo mejor,
y te acercas a mí con palabras de aliento
haciéndome promesas de amor,
paz, prosperidad, y salud.
Tus promesas son ciertas,
y tu palabra es vida.
Tu guía, amparo, consuelo y fortaleza son la base
para que yo pueda acceder a gozar
de una vida Próspera y saludable.
Padre bueno,
por favor mantenme siempre cerca de ti.
Permíteme gozar de buena salud emocional y mental,
que mis pensamientos y mis ideas sean saludables,
ayúdame a tomar buenas decisiones,
y que en todo momento me halle
como una persona madura y responsable.
Padre eterno,
también te entrego mis relaciones sociales
y mi relación de pareja.
Que mis sentimientos sean sanos,
Y que pueda relacionarme con los demás
Sin lastimar a nadie y sin ser lastimado.
Padre misericordioso y eterno,
bajo tu amparo y cuidado sé que todo será perfecto,
porque todo ocurrirá según tu santa voluntad,
para bien mío y de los demás.
Señor, cuídame por favor
de los embates del día a día y sus angustias,
que el malévolo estres y del desasosiego
no causen mella en mis pensamientos,
y pueda llevar cada día con sano juicio y criterio.
Si cuidas mis pensamientos e inspiras mis emociones,
estoy seguro de que todo en mi vida fluirá,
y tomaré cada vez mejores decisiones,
andaré con responsabilidad y madurez siempre,
y me relacionaré sanamente con todos tus hijos.
Gracias Padre bueno
por cuidarme a mí y mis seres queridos,
y por cuidar también a todos con quienes interactúo.
Gracias Padre Eterno porque me has oído.
Amén

