San Cipriano ayúdame a dominar a una mujer enojada
Se puede lograr contentar a una mujer siempre que se quiera remediar la situación causada. Para que olvide ese momento tan desagradable el cual la llevo a un enojo difícil de calmar, lleva a cabo una oración a San Cipriano para dominar a una mujer enojada, puede hacer que volvamos a la tranquilidad que tanto anhelamos.¡Oh! San Cipriano,
amoroso y ayudador de tus fieles.
Comprometido a meter tu mano,
en cualquier momento como situación.
Quizás no supe comportarme,
no estuve a la altura por esto le hice daño.
Exprese palabras hiriendo sus sentimientos,
desde entonces ella está enojada,
molesta por mi culpa.
Sabemos que ellas son vaso frágil,
por lo tanto debemos tratar,
como tal con delicadeza.
Pero hay momentos en que caemos en discusiones,
ambos decimos cosas que no debemos.
Pero la mujer tiende siempre a ser más susceptible,
resultando herida por alguna palabra en su contra.
Por este motivo me dirijo a ti,
¡Oh San Cipriano!,
para que intercedas por mí.
Usando tú poder misericordioso,
puedas permitir una pronta solución.
Debido a esto estoy al borde,
de perder esta relación.
Ya que no se ha podido conciliar,
arrojando resultados negativos,
como más enojo en ella cuando me acerco.
Se siente la tensión,
ya que necesito tu ayuda.
Para que esto mejore,
por eso acudo a ti desesperado.
Pidiendo te apiades de mí,
que salgas en socorro de tu siervo.
Dando una pronta solución,
a estos problemas agobiantes.
Eres conocido por tu poder,
de solventar casos de enojo.
Debido a conductas inapropiadas,
que cometemos sin darnos cuenta.
Ayúdame en mi desesperación,
No quiero que pase un día más.
Permite que en este mismo instante,
Se pueda conciliar.
Que llegue como mansa paloma,
sumisa tal como amorosa.
Con ánimos de solventar,
arreglando todo lo sucedido.
Pon en ella ese espíritu,
de mansedumbre asimismo de paz.
De calma como tranquilidad,
obteniendo el resultado anhelado.
Permite que de ahora en adelante,
podamos tener una estabilidad.
Tranquilidad asimismo serenidad,
a la hora de tener comunicación.
Hazla volver a mi sumisa,
diferente en sus actitudes.
Estaré muy agradecido,
por todo San Cipriano.
Amado San Cipriano,
no te olvides en este momento,
por favor no me abandones que te necesito.
Solo en ti confió y espero,
No tengo más dónde ir.
Tráela de vuelta a mí,
diferente más cariñosa.
Dispuesta a sanar esta relación,
con amor asimismo paciencia.
En estos momentos difíciles,
llenos de mucha desesperación.
Te pido en estas plegarias,
mantengas tu oído atento.
No me dejes ni un segundo,
quiero lograr traerla de nuevo.
Deseo que quites el enojo como la rabia,
el desánimo y la intolerancia que hizo distanciarnos.
En agradecimiento,
daré a ti ofrendas todos los días.
Caminare feliz sabiendo,
que obtuve un hermoso milagro de tu parte.
Gracias por tus favores,
por escuchar mis suplicas.
Mil gracias por permitirle a tu fiel creyente,
tener de nuevo en su vida,
a esa mujer que ama sin enojos y feliz.
Amén.

