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Oración a San Gerardo de Mayela para lograr quedar embarazada y ser madre

28 mayo 2020

Existen muchas razones por las que las personas padecemos de algunas enfermedades, malformaciones o impedimentos físicos. Pero esto no es ciertamente motivo para la depresión y la tristeza. Más aún cuando se tiene una fe verdadera en Dios que todo lo puede y para quien nada es imposible. Si tienes algún problema para concebir un hijo, la oración a San Gerardo de Mayela para lograr quedar embarazada y ser madre puede ayudarte.

Es doloroso cuando se desea algo encarecidamente y por diferentes razones no se puede tener. En oportunidades simplemente sin razón alguna las cosas no se dan como tanto lo queremos. Existen parejas de esposos que se aman y que viven bajo la gracia de Dios. Pero no han podido procrear a un bebe aun deseándolo desde el fondo del corazón.

Oración a San Gerardo Patrón de los bebés no nacidos y de las madres embarazadas

San Gerardo desde muy joven tuvo la dicha de entrelazar una amistad con el Niño Jesús. Siempre que iba a la Iglesia Jesús se desprendía de los brazos de María y bajaba a entregar al pequeño Gerardo un pedazo de pan. Y desde allí inicia la relación de amistad que más adelante le permitiría a Gerardo ser un santo milagroso.

Su poder milagroso empezó siendo muy joven. Tenía la potestad divina, gracias a la voluntad de Dios de sanar a los enfermos y salvar a los convalecientes. Le encantaban los niños y por sus milagros es el ideal para pedir por las mujeres embarazadas.

Poderoso San Gerardo de Mayela.

Bendito seas hombre de sanación, Dios te 

eligió para salvar las vidas de aquellos seres 

que aun sin ver la luz del mundo desean 

despertar bajo la gracia de Dios.

 

Desde muy joven te hiciste amigo de Jesús,

recibiste su palabra, su alimento y más que el 

pan que pudo darte, fuiste bendecido con el 

poder de salvar vidas.

 

Bondadoso San Gerardo, admirable santo 

que diste de comer a miles de hambrientos,

siempre dispuesto a ayudar a aquellos que 

con humildad recurren a ti.

 

Escucha hoy mi llamado de piedad. Permite 

que la semilla florezca dentro de mí ser.

Que pueda concebir un bebé para que crezca 

dentro de mi y pueda darlo a luz.

 

Mi cuerpo se encuentra indispuesto para la 

creación de una vida, pero se que tu 

maravillosa bondad infinita, es capaz de sanar 

todos mis males y darme la sanidad que tanto 

necesito.

Acude ante el trono del Santísimo y aclama 

por mi lo que tanto anhelo. Se que atiendes 

mi plegaria, se que puedes interceder por mi 

ante Dios Todopoderoso.

 

Soy hija de Dios y como mi Padre sé que 

atenderás a mi llamado. Grandioso San 

Gerardo, ayúdame a quedar encinta, a 

embarazarme y libra a mi hijo y a mi de todo 

mal.

 

Concédeme la felicidad de ser madre,

de sentir dentro de mi como va formándose 

ese nuevo ser, de ver sus ojitos, sus pies, sus 

manos, de sentir su calor y alimentarlo de mi 

pecho, para amarlo, cuidarlo y protegerlo con 

todo mi corazón.

 

San Gerardo de Mayela, hoy te extiendo mi 

oración para que todos los niños que no han 

nacido y que se encuentran en peligro de 

perder la vida puedan ganar esa batalla y 

para que las madres embarazadas del mundo 

den término a su procreación.

 

Finalmente divino Santo, no permitas que mueran bebés 

en los vientres de sus madres, ni que queden 

huérfanos al momento de nacer por 

complicarse el parto. Invade el mundo de 

gracia Divina y danos paz.

 

Amén.

El poder de la oración para salvar vidas de las madres

San Gerardo, fue un joven bondadoso y piadoso con los necesitados. Cuando trabajó como conserje en un convento, recogía las sobras de comida de la mesa y se las llevaba a los hambrientos de la calle. Con su obra en vida salvo de la muerte a muchos hombres y mujeres que tenían fe en Dios.

A través de la oración a San Gerardo de Mayela para lograr quedar embarazada y ser madre. Podremos hacer que éste Santo atienda a los llamados de petición y agradecimiento por disminuir las muertes en el mundo y llenar de vida a la tierra. Para que seamos siervos del rebaño de Dios bajo su maravillosa voluntad.