Oración a San Gerardo Patrón de los bebés no nacidos y de las madres embarazadas
San Gerardo desde muy joven tuvo la dicha de entrelazar una amistad con el Niño Jesús. Siempre que iba a la Iglesia Jesús se desprendía de los brazos de María y bajaba a entregar al pequeño Gerardo un pedazo de pan. Y desde allí inicia la relación de amistad que más adelante le permitiría a Gerardo ser un santo milagroso. Su poder milagroso empezó siendo muy joven. Tenía la potestad divina, gracias a la voluntad de Dios de sanar a los enfermos y salvar a los convalecientes. Le encantaban los niños y por sus milagros es el ideal para pedir por las mujeres embarazadas.Poderoso San Gerardo de Mayela.
Bendito seas hombre de sanación, Dios te
eligió para salvar las vidas de aquellos seres
que aun sin ver la luz del mundo desean
despertar bajo la gracia de Dios.
Desde muy joven te hiciste amigo de Jesús,
recibiste su palabra, su alimento y más que el
pan que pudo darte, fuiste bendecido con el
poder de salvar vidas.
Bondadoso San Gerardo, admirable santo
que diste de comer a miles de hambrientos,
siempre dispuesto a ayudar a aquellos que
con humildad recurren a ti.
Escucha hoy mi llamado de piedad. Permite
que la semilla florezca dentro de mí ser.
Que pueda concebir un bebé para que crezca
dentro de mi y pueda darlo a luz.
Mi cuerpo se encuentra indispuesto para la
creación de una vida, pero se que tu
maravillosa bondad infinita, es capaz de sanar
todos mis males y darme la sanidad que tanto
necesito.
Acude ante el trono del Santísimo y aclama
por mi lo que tanto anhelo. Se que atiendes
mi plegaria, se que puedes interceder por mi
ante Dios Todopoderoso.
Soy hija de Dios y como mi Padre sé que
atenderás a mi llamado. Grandioso San
Gerardo, ayúdame a quedar encinta, a
embarazarme y libra a mi hijo y a mi de todo
mal.
Concédeme la felicidad de ser madre,
de sentir dentro de mi como va formándose
ese nuevo ser, de ver sus ojitos, sus pies, sus
manos, de sentir su calor y alimentarlo de mi
pecho, para amarlo, cuidarlo y protegerlo con
todo mi corazón.
San Gerardo de Mayela, hoy te extiendo mi
oración para que todos los niños que no han
nacido y que se encuentran en peligro de
perder la vida puedan ganar esa batalla y
para que las madres embarazadas del mundo
den término a su procreación.
Finalmente divino Santo, no permitas que mueran bebés
en los vientres de sus madres, ni que queden
huérfanos al momento de nacer por
complicarse el parto. Invade el mundo de
gracia Divina y danos paz.
Amén.

