Oración a San Sebastián de Aparicio para recuperar lo perdido
Importante resaltar que la hora de llevar a cabo esta oración importante tomarse la totalmente en serio, ya que esto se debe a que la principal razón para que la oración pueda funcionar de forma efectiva y certera, se necesita la fe indudablemente.San Sebastián de Aparicio a ti me
refiero, hoy en esta oración poderosa,
Para que cumplas esta pequeña
petición que tengo para ti.
En donde no encuentro manera de lidiar,
con eso que se me fue arrebatado,
o quizás es que está extraviado.
Pero a ti acudo certeramente,
para que haga la aparición,
de tal manera que nada nunca,
de me vuelva a extraviar o a perder.
Por obra y gracia del Señor todopoderoso,
que vengas ya bajó a sus fieles hijos,
y indispensables creyentes,
que siempre están presentes,
orando y siendo fieles a su totalidad.
Por eso hoy pido que se haga presencia,
con la más humilde razón qué puede
llegar a tener, pido a ti San Sebastián
que acudas ante el padre.
Para que este problema se ha resuelto,
y su gracia salgado victoriosa,
en donde no encontramos solución,
acudimos a ti santo Sebastián de Aparicio.
Porque al ser un fiel guerrero descendiente
de los cielos, a ti acudo y depósito mi fe.
Para de esa manera que la certeza en mí
de que aparecerá, ese objeto de un preciado
que tanto deseo que vuelva mi vida.
Será inminente, gracias a lo divino
que tanto te acompañe.
Por el poder que dios te entregado,
pido que además de hacer aparecer las cosas,
que se me fueron arrebatadas.
Santo Sebastián de Aparicio,
permite que esa persona que lo arrebató,
cambia su corazón para bien,
donde es el mal no tenga cabida.
Y se ha transformado de una persona
servidora, del maligno, terminé
sirviendo a dios todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Porque como dios nos ha enseñado su
amor, yo planeo practicarlo, y no lastimar
a nadie si no cambiarlo para bien.
Eso es lo que he aprendido y planeo
llevar a cabo, y por medio de tu ayuda
yo declaro que seré libre.
De ese pensamiento de que nunca
encontraré mis cosas perdidas.
Porque yo confío en ti gran amigo mío,
este problema tan grande para alguien
mortal como yo, es insignificante en
comparación al poder que el padre
te ha otorgado a ti.
Santo Sebastián de Aparicio,
con el cual sé que no dudaras en
ayudarme, en un momento tan
turbulento como lo es este.
Sin más nada que acatar en un momento
como éste, me despido declarando que
serán cumplidas esta humilde petición.
Porque la dejó en las mejores manos
posibles, sabiendo que será inminente
su cumplimiento, más aún acompañado d
este corazón devoto puesto en la balanza.
Como principal prueba de que mi fe
hacia ti, San Sebastián de Aparicio,
Santo poderoso y fiel amigo mío,
lo dejo en tus manos.
Amén.





