Oración a Jesucristo para la protección
Del sistema, de las mentes que infringe mayor daño a nivel mundial, territorios, países, naciones, son gobernados por principados de las tinieblas. Vamos a realizar esta oración a la Santa Cruz de Jesucristo para protección contra el mal, que nos dé el apoyo para poder sobrevivir al mal.Querido Dios.
Padre amado, Rey de gloria.
Vengo a tu presencia en acción de gracias y declarando tu cobertura.
Declarando tu protección, confiado en que tú eres mi protector, mi guardador.
Relamo todas las promesas de protección que existe en tu palabra.
Caerán a tu lado mil y diez mil a mi diestra, más a ti no llegara.
Tú eres mi amparo, mi fortaleza, mi pronto auxilio.
Porque sin ti no soy nadie y no puedo vivir necesito
que me escuches siempre que necesito
para no sentirme solo mucho menos abandonado.
La protección es fundamental para mi vida
porque me cuida de todo mal siempre.
Confió en tu poder para ser mejor persona,
para que me ayudes a lograr todo lo que me propongo.
Sin ti, mi vida no tendría sentido alguno,
por eso acudo a ti cada vez que te necesito.
Cuento con tu respuesta que llegara apenas sienta lo que
mi corazón está sintiendo porque eres noble y poderoso.
Tú me guardas de toda mortandad que en medio del día destruya,
y toda saeta que vuele de noche.
El diablo anda afuera, como león rugiente,
buscando a quien devorar, yo tengo la mente de Cristo,
yo no huelo a carne, a sabiduría humana, huelo a Cristo,
tengo la mente de Cristo.

No le damos cabida al mal que quiera tomar posesión,
porque no tiene poder sobre los que creemos
y predicamos la palabra de Dios nuestro Señor.
No tiene autoridad, no tiene poder,
no tiene legalidad en los hijos de Dios.
Nada puede afectarme cuando estoy protegido
por la fe de tan grata manera.
Por confiar son el hijo de Dios quien es
mi mejor amigo y resguardo en todo momento.
Soy libre, blindado por la sangre de Cristo,
no llegara a mi mal alguno.
Ni plaga tocara mi morada, ninguna enfermedad
llegará a mi puerta, mi hogar o mi familia.
Me declaro libre por la sangre del cordero.
Protegido contra cualquier mal habido y que vendrá.
Dios eres grandioso, porque nos toca siempre el corazón,
convirtiéndonos en mejores personas.
La restauración es uno de tus mayores poderes.
A ti sea la gloria y la honra mi Rey,
por los siglos de los siglos.
Amén.

