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Oración a Santa Faustina para la felicidad en la vida – Muy efectiva

19 mayo 2020
Oración a Santa Faustina para la felicidad en la vida - Muy efectiva

La oración a Santa Faustina para la felicidad en la vida es la que te ayudará a conseguir esa felicidad que tanto has deseado y que en este mundo con las cosas materiales no has encontrado aún.  Cuando entendemos que nuestra felicidad en la vida se encuentra en Dios y en la oración podremos conseguirla, podremos sentirnos plenos y felices.

Con esta oración para la felicidad en la vida podrás conseguir toda la ayuda que necesitas para que tu vida sea totalmente feliz. Esta oración se encuentra dedicada a Santa Faustina, quien cuenta con un gran poder celestial para ayudar a todos los que nos encontramos en este mundo y otorgarnos la felicidad eterna en nuestras vidas.

Oración dedicada a Santa Faustina para la felicidad en la vida

Con esta oración para la felicidad en la vida encontrarás la ayuda que tanto deseas de parte del cielo para que tu vida sea la plena y feliz.

Oh gloriosa Santa Faustina por favor,

ayúdame a descansar en tu felicidad,

para permitir que una sonrisa

permanezca en mis labios.

 

Igualmente para vivir dentro

de un maravilloso recuerdo,

y así volver a caminar por lugares

iluminados por el sol.

 

Por favor, ayúdame a despertar

con esperanza, para comprometerse

con la vida en toda su variedad,

para disfrutar de la belleza

de las alegrías de los demás,

tocar las almas de aquellos a

los que encuentro agradecidos.

 

Por favor, ayúdame a cantar con fe,

para llevar la verdad siempre cerca de mi corazón,

regocijarse en la nueva vida y

para tener paz al envejecer.

 

Por favor, ayúdame a disfrutar del amor

para respirar la dulzura de la intimidad,

para probar la bondad de la amistad,

sentir el calor del abrazo.

 

Por favor, ayúdame a no perderme

una sola gota de cielo,

para captar cada momento

y disfrutar de la gran alegría de la vida.

 

La verdadera felicidad,  al igual que

la verdadera alegría, es lo que

estoy pidiendo Santísima Faustina.

 

Quiero experimentar

la paz que viene de estar en la

presencia del Señor Jesucristo,

y también de ver la vida con sabiduría

divina y tu perspectiva,

libre de culpa, pura y misericordiosa.

 

Me encantaría conocer la clase

de alegría y felicidad que levanta mis manos

en dulce adoración a Dios Creador

 y dobla mis rodillas en última

sumisión a la voluntad de Él.

 

Quiero la clase de felicidad que confía en él,

ya que te obedece y te sigue

sin importar a dónde lleve ese camino.

Pido la clase de felicidad

que hace feliz a su corazón,

la clase de actitudes de “ser”

que se traducen en una vida bendecida

asimismo, llena de espíritu.

 

Sólo tú puedes interceder

por mi ante Dios para que Él

pueda poner esa clase de alegría en mi corazón.

 

Sólo tú, Grandiosa Santa Faustina,

puedes pintar una verdadera

sonrisa en mi cara.

 

Sólo tú puedes hacer que mi

alegría sea plena, completa y duradera.

 

Porque la clase de alegría que ofreces

no termina después de un día, un mes o un año.

 

Das una alegría que dura eternamente.

 

Por eso hoy vengo aquí a suplicar

por tu intersección ante Dios

para conseguir en mi vida la felicidad plena,

que en toda mi vida lo que

reine sea la felicidad y armonía.

 

 Solo en tu inmenso poder confío Santa Faustina.

 

Porque a través de ti es que

lograremos obtener todas las

bendiciones del cielo;

también pido la felicidad en mi vida

 y no estoy seguro de lo que

eso significa exactamente.

 

Pero no estoy hablando de placeres

superficiales, esos que van y vienen

y los de la clase equivocada

que al final nos dejan vacíos e insatisfechos.

 

En ti confío por siempre, Grandiosa Santa Faustina.

 

Amén.

Seamos personas plenas encontrando la felicidad en Dios

Conocemos muchas personas que tienen todo lo que algún día desearon en sus vidas, pero aún así no encuentran la verdadera felicidad. Esto se debe a que sus corazones y sus vidas no han sido entregadas a Dios.

Por eso, en cada instante de nuestros días debemos entregar todo lo que hacemos y tenemos a Dios, quien es el encargado de que seamos felices con cada una de las cosas que Él ha colocado en nuestras vidas.