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Oración efectiva a Santa Marta chiquita y bonita ¡En ti confió, Santa!

10 julio 2020
Oración efectiva a Santa Marta chiquita y bonita ¡En ti confió, Santa!

Hagamos una oración efectiva a Santa Marta, chiquita y bonita, ¡En ti confío santa! Claro cuando nos sentimos abrumados por todos los inconvenientes de la vida y vemos que el mundo se nos cae encima. Debemos hacer una oración a Santa Marta, pues ella con su graciosa belleza y su bondad infinita sabrá compensar nuestras angustias y nuestras debilidades.

Solo una potencia tan grande y celestial es probable que pueda vencer las adversidades que el destino nos tiene reservadas. Por haber sido débil ante las tentaciones de Satanás, es por esto que Santa Marta nos protegerá.

Santa Marta bendita está pendiente de los hijos de Dios

Esto es algo muy cierto, Santa Marta bendita está siempre pendiente de nosotros los mortales y nos reconforta y nos da aliento para continuar luchando en esta vida. Dedica esta oración efectiva a Santa Marta, chiquita y bonita.

Oh dulce y hermosa santa que pudiste 

alcanzar un escaño en los curules celestiales.

 

Tú, que fuiste una de las personas más 

cercanas al Nazareno cuando evangelizaba el 

mundo, no me dejes ahora a la deriva en este 

valle de lágrimas en el que vivimos nosotros 

los mortales.

 

Te pido Santa chiquita y bonita que entre 

todas las inquietudes de tu alma por brindar 

socorro y pronto alivio a los corazones 

afligidos, no te olvides del mío y tengas 

compasión de todos mis sufrimientos.

 

Calma mis angustias y brinda sosiego y paz a 

mi alma cuando la veas triste y acongojada 

por los avatares de la vida.

 

Tú, que puedes ver desde las alturas todos 

los pasos que doy en mí día a día,

te ruego los vigiles con esmerada atención,

en ti confío por ser tan buena y misericordiosa 

y en ti dejo descansar mi alma para que me 

guíes en todo momento.

 

Yo, te ruego encarecidamente que veas con 

ojos de piedad y de misericordia a esta pobre 

y humilde sierva que se postra ante ti para 

pedirte piedad y además para venerarte con 

todo respeto porque te lo mereces.

 

Oh, dulce y tierna chiquitica del santoral de la 

Iglesia Católica. Oh Santa Marta bendita,

ahora pues que reconozco con orgullo que 

eres poderosa y efectiva en tu intercesión.

te doy gracias por todos los favores 

concediditos desde siempre y reconozco 

además que tu corazón es noble y justo.

 

Por ser como eres, por haber confiado 

siempre en Nuestro Señor Jesucristo es que 

hoy doy crédito a todas las oraciones que te 

enaltecen y te nominan como a una de las 

amigas más cercanas de Jesús.

 

¡Que privilegio tan grande tuviste!

Sé que en tu humilde hogar diste posada al 

hijo de Dios, al cordero de Dios que quita el 

pecado del mundo.

 

¡Que honra y que prestigio!

Solo tú qué sabes de las bondades de Cristo

con sus semejantes puedes entender a este 

corazón afligido que en este momento, en 

este día y en esta hora claman por justicia.

 

Santa Marta Bendita y misericordiosa,

a ti encomiendo todas mis angustias y mis 

necesidades, a ti te doy gracias por ser una 

de las emisarias de Cristo y a ti, te pido que 

protejas mi hogar con tanto celo como supiste 

proteger el tuyo.

 

Recibe hoy un sentido homenaje de 

reconocimiento por todas tus virtudes

y te pido que intercedas por mí y por todos 

mis familiares y amigos ante Dios Padre 

Todopoderoso y ante Jesucristo su único hijo.

 

Y con la venia del Espíritu Santo te pido tu 

bendición, que yo humildemente la recibo en 

nombre de La Santísima Trinidad.

 

Amén.

Las personas que confían en ella, reciben su auxilio y protección

Debemos explicar a los lectores que Santa Marta es muy milagrosa y además pueden confiarle a ella, sus vicisitudes. Pues en su divina bondad supo asistir al propio hijo de Dios dándole alojamiento en su hogar y cubriéndolo de atenciones. Que el Señor Jesucristo supo retribuir con favores por demás extraordinarios.

Tal fue el caso de resucitar a su hermano Lázaro cuando este murió en ausencia de Jesús. Y Marta corrió a buscarlo y a pedirle que tuviera compasión de ella y de su hermana María.